Ubicado en el oriente de la Ciudad de México, dentro de la alcaldía Iztapalapa, Metro Apatlaco forma parte de la Línea 8 del Sistema de Transporte Colectivo y toma su nombre de una antigua comunidad que existió mucho antes de la llegada de los españoles. “Apatlaco” proviene del náhuatl y significa lugar de baños medicinales, en referencia a las aguas termales que, según se cuenta, fluían en la región y eran utilizadas por sus habitantes con fines curativos.

El símbolo de la estación es un pictograma que representa un templo prehispánico con agua hirviendo en su interior, evocando ese pasado ligado a la medicina tradicional y a los rituales de purificación a través del baño. Este glifo conecta con el uso ceremonial que muchas culturas mesoamericanas daban al agua, no solo como fuente de vida, sino como elemento sagrado.

La estación Apatlaco se ubica cerca de varias colonias populares como Magdalena Atlazolpa, Nueva Rosita, Apatlaco y la Unidad Habitacional Los Picos. Estas zonas, aunque hoy muy urbanizadas, formaron parte de antiguas comunidades insulares, como Nextipac, Aculco, Tetepilco o Atlazolpa, que prosperaron gracias a su cercanía con el canal de La Viga, una importante vía de comunicación y transporte hasta finales del siglo XIX. Un canal secundario conocido como Acalote de Tezontle chico, también sirvió como conexión clave en esta zona durante el siglo XVIII.

Metro Apatlaco es una de las estaciones más representativas de la zona norte de Iztapalapa. En 2014, fue la décimoprimera estación más concurrida de la línea, con más de 4.2 millones de usuarios, y aunque la cifra ha fluctuado a lo largo de los años, continúa siendo una parada fundamental para las y los habitantes que se mueven entre el oriente y el centro de la ciudad. En días laborales, su afluencia supera los 12 mil usuarios diarios.

Además de su función como punto de conexión urbana, la estación está a solo unos minutos caminando de lugares como el Mercado Sifón o la Iglesia de la Magdalena Atlazolpa, lo que la convierte en un excelente punto de partida para quienes desean explorar la historia local a pie. El barrio de Nueva Rosita, aunque mucho más reciente, también forma parte del tejido urbano que se ha desarrollado alrededor del metro.

Con su nombre ancestral, su emblema prehispánico y su ubicación estratégica, Metro Apatlaco es más que una estación: es una puerta a las raíces lacustres, curativas y comunitarias de Iztapalapa.