Ubicado en la alcaldía Iztapalapa, el Metro Escuadrón 201 forma parte de la Línea 8 del Metro de la Ciudad de México. Su nombre no es casual: rinde homenaje al heroico Escuadrón 201, una agrupación de la Fuerza Aérea Mexicana que participó activamente en la Segunda Guerra Mundial como parte de las fuerzas aliadas. El emblema de esta estación es precisamente el escudo militar de dicha escuadra, también conocida como la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, que luchó en la liberación del archipiélago filipino.

Este escuadrón se formó oficialmente en 1944, luego de que submarinos alemanes hundieran varios buques mexicanos, lo que provocó que México declarara la guerra a las potencias del Eje. Originalmente destinado a combatir en Europa, fue finalmente enviado al Pacífico por recomendación del agregado militar en Washington, el general Alamillo Flores, con el argumento de que los lazos históricos y lingüísticos con Filipinas harían más significativa su participación.

La estación de metro recibe su nombre de la colonia Escuadrón 201, desarrollada a mediados del siglo XX como parte de un proyecto habitacional para trabajadores industriales. Esta zona, junto con el barrio vecino Granjas San Antonio, forma parte del paisaje urbano que rodea a la estación, donde aún persiste un ambiente de comunidad trabajadora y comercio local, como puede verse en el Mercado Escuadrón 201 y sus grandes tianguis aledaños.

En términos de afluencia, esta es una de las estaciones más transitadas de la Línea 8. En 2023, se registraron más de 7.4 millones de usuarios, con un promedio de más de 20 mil personas diarias. Esta cifra la sitúa incluso por encima de estaciones céntricas como Bellas Artes o Salto del Agua, debido a su importancia como nodo de conexión local y su cercanía con varias rutas de microbuses, corredores viales como TRIOXA, y la Línea 5 del Metrobús.

El Metro Escuadrón 201 es mucho más que una parada en el camino: es un recordatorio cotidiano del papel que México jugó en uno de los conflictos más importantes del siglo XX, y también un símbolo del crecimiento urbano de Iztapalapa y sus colonias obreras. Al salir de esta estación, el paisaje urbano habla de historia, memoria y vida cotidiana.