En lo alto de Playa Los Naranjos, a unos pasos de Puerto Escondido, se encuentra Casa Yuma, un refugio sereno entre la selva y el océano Pacífico. Este hotel boutique no solo ofrece hospedaje, sino una experiencia sensorial donde la arquitectura, la naturaleza y el diseño dialogan en armonía. Un destino pensado para quienes buscan reconectar con lo esencial sin renunciar al confort.
El proyecto nació del sueño compartido de Sara Skalli, Camille Lambert y Tim de Belloy, quienes imaginaron un lugar que celebrara la belleza del paisaje oaxaqueño con un enfoque honesto y contemporáneo de la hospitalidad. Casa Yuma es, en sus palabras, “una experiencia hotelera única en un sitio verdaderamente mágico”.
Arquitectura que respira con el entorno
Diseñada por el arquitecto Ricardo de la Concha y con interiores a cargo de Sara Jourdan, Casa Yuma está construida con materiales locales como chukum, madera tropical y ladrillo oaxaqueño, que no solo honran el paisaje sino que se integran sin esfuerzo. La arquitectura orgánica se despliega en espacios abiertos donde circulan la luz, la brisa y los sonidos del mar.
Sus 25 habitaciones, de líneas limpias y paleta neutra, son un homenaje a la contemplación. Con vistas al océano y rodeadas de vegetación, están pensadas para ofrecer calma e intimidad. Cada objeto en ellas tiene una historia: losetas de cemento hechas a mano, muebles artesanales y lámparas de cerámica creadas por la artista francesa Amande Haeghen.
Lujo que se vive en los detalles
En Casa Yuma, el lujo no es ostentación, sino presencia plena. Las experiencias incluyen una piscina infinita que se pierde en el horizonte, prácticas de yoga y meditación al amanecer, y masajes con ingredientes naturales en pabellones abiertos o en la privacidad de la habitación.
Su restaurante, íntimo y frente al mar, apuesta por una cocina oaxaqueña reinterpretada. El corazón del espacio es un horno de tortillas tradicional, desde donde emergen platillos que rinden tributo a los sabores locales: pesca del día con mole, tamales de maíz criollo, tacos de camarón. Cada bocado tiene un origen claro: el mar, el campo, la tradición.
Hospitalidad como arte
Más allá del diseño y la gastronomía, lo que distingue a Casa Yuma es su calidez. El equipo recibe a cada huésped como si llegara a casa. “Queremos que cada persona que cruce nuestras puertas sienta que ha encontrado su segundo hogar”, comparte Tim de Belloy.
Casa Yuma no es solo un hotel boutique en Oaxaca: es una invitación a habitar el tiempo con calma, a dejarse llevar por la belleza de lo simple y a reencontrarse con lo esencial.
🧭 ¿Cómo llegar?
📍 Playa Los Naranjos, Puerto Escondido, Oaxaca
🌐 www.casayuma.com

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