¿Te imaginas caminar entre miles de orquídeas en lo que alguna vez fue una de las zonas industriales más contaminadas de la ciudad? Así es el Parque Bicentenario, un lugar que simboliza la transformación, la esperanza… y la belleza.
Ubicado al nor–poniente de la Ciudad de México, entre las alcaldías Azcapotzalco y Miguel Hidalgo, este parque fue inaugurado en 2010 como parte de los festejos por los 200 años de la Independencia de México y los 100 años de la Revolución Mexicana. Pero su historia empieza mucho antes.
De refinería a pulmón verde
Durante décadas, los terrenos del parque estuvieron ocupados por la Refinería 18 de Marzo de Pemex, que fue clausurada en 1991 por los altos niveles de contaminación que generaba. Después de años de abandono, el sitio fue cedido al Gobierno Federal, que inició un ambicioso proceso de remediación ambiental con ayuda de universidades y especialistas. El objetivo: convertir un espacio tóxico en un oasis natural.
La transformación fue dirigida por el reconocido arquitecto del paisaje Mario Schjetnan, autor también de espacios como el Parque Tezozomoc. Así nació el Parque Bicentenario, una de las áreas verdes más grandes de la ciudad, ¡diez veces más grande que el Zócalo!
Naturaleza y cultura en cada rincón
Con sus 55 hectáreas, el parque está dividido en cinco jardines temáticos: Viento, Agua, Natura, Sol y Tierra, inspirados en la cosmovisión mexica. Cada sección recrea distintos ecosistemas de México, incluyendo zonas desérticas, tropicales, templadas y hasta una chinampa experimental.
Uno de sus mayores tesoros es el orquideario, un espacio mágico que alberga más de 7,000 ejemplares de orquídeas, con 1,300 especies diferentes. El 40% de ellas son nativas de México, y su conservación es una labor constante, ya que requieren condiciones muy específicas de humedad y temperatura. ¡Un verdadero santuario natural en medio de la ciudad!
Además, el parque cuenta con un lago artificial, áreas deportivas, auditorio, senderos para caminar o correr, zonas de picnic y juegos infantiles. También puedes visitar el Archivo Histórico de Azcapotzalco, un espacio que resguarda documentos y fotografías de la historia local.
Un lugar que también enfrenta retos
En 2018, la administración del parque fue concesionada a una empresa privada. Aunque se prometió que seguiría siendo un espacio público, vecinos y organizaciones han señalado descuidos en las áreas verdes, cobros por estacionamiento, y el abandono de instalaciones como el museo y el acuario. Incluso se reportó la muerte de ajolotes que habían sido introducidos a la chinampa.
La situación se agravó tras el lamentable incidente en el Festival Axe Ceremonia 2025, lo que llevó a las autoridades a revisar la concesión del parque y buscar garantizar que este espacio se mantenga accesible, seguro y sustentable para todos.
Visítalo, redescúbrelo, defiéndelo
El Parque Bicentenario sigue siendo un refugio para familias, corredorxs, amantes de la naturaleza y personas que buscan desconectarse del caos urbano. Su entrada es gratuita y puedes llegar fácilmente en transporte público: bájate en la estación Refinería de la línea 7 del Metro.
Así que si estás buscando una escapada dentro de la ciudad, date una vuelta por el Parque Bicentenario para caminar entre jardines, respirar aire fresco y aprender sobre plantas que ni sabías que existían. El Parque Bicentenario es una prueba viviente de que la ciudad también puede sanar… y florecer.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.