El 1 de octubre no solo marca el inicio de la temporada de producción de sake en Japón, sino también el Día Internacional del Sake, una celebración que honra siglos de tradición y la labor de los maestros toji, encargados de fermentar el arroz recién cosechado. Hoy, esta fecha se celebra globalmente, acercando a nuevas generaciones a una de las bebidas más emblemáticas de la cultura japonesa.

En México, NAMI, el primer sake mexicano con corazón sinaloense, ha logrado convertirse en un puente entre culturas. Fundado en 2016 en Culiacán, Sinaloa, NAMI combina la precisión artesanal japonesa con la energía y creatividad mexicana. Su producción sigue el método tradicional sokujo, empleado en los sakes premium de Japón, pero adaptado a un espíritu único que refleja la identidad local.

Cuatro estilos, cuatro experiencias
La colección de NAMI ofrece cuatro perfiles distintos, cada uno pensado para acompañar distintos momentos y sabores:

  • NAMI Junmai (55% de pulido): ideal con un taco al pastor, donde la acidez del sake corta la grasa y resalta el adobo.
  • NAMI Junmai Ginjo (50% de pulido): sorprende al combinarse con pizza de hongos, potenciando aromas terrosos y frescura vegetal.
  • NAMI Junmai Daiginjo (40% de pulido): la opción más sofisticada, perfecta con ostras, resaltando delicadeza y notas minerales.
  • NAMI Nigori (60% de pulido): su textura cremosa lo hace excelente con postres o tablas de quesos, generando contrastes inesperados.

Este Día Internacional del Sake, la invitación es disfrutar de NAMI con un kampai, descubriendo que el sake puede ser festivo, sofisticado, entrañable y cotidiano, todo al mismo tiempo. La bebida japonesa ya no es lejana: se ha hecho cercana y mexicana.

Para conocer más sobre esta propuesta y explorar recetas y maridajes, sigue a @nami_sake en redes sociales y únete al movimiento #sakaelsake.