Arrancó oficialmente el Pan de Muerto Challenge 2025, la décimoprimera edición de este recorrido ciclista, cultural y gastronómico con el que busco encontrar, a base de pruebas reales, cuál es el mejor pan de muerto de la Ciudad de México.
Este año la meta es ambiciosa: 115 panes de muerto distintos, varios más que el año pasado. Para lograrlo, durante la temporada recorreré panaderías tradicionales, cafeterías de barrio, locales escondidos y propuestas nuevas que pocas veces aparecen en las listas de los “mejores panes” de la ciudad. La idea es salir del circuito de recomendaciones repetitivas y mostrar, con reseñas claras y transparentes, qué panes realmente valen la pena.
La dinámica sigue siendo la misma: visitar cada panadería, probar su pan de muerto y evaluarlo en aspectos como forma, sabor, balance, textura, precio y experiencia. Y aunque parezca sencillo, créeme que comer más de cien panes en pocas semanas es un verdadero reto físico, económico y de resistencia. Por suerte, cuento con el apoyo de Mercado Pago, lo que me permite llevar el control de los gastos y descubrir nuevas panaderías sin mayor complicación.
Dicho esto, arrancamos este viaje en la Colonia del Valle Norte, con cinco primeras paradas que marcaron el inicio del reto:
1. Panadería Samally
El primer pan del año vino de una panadería tradicional y sencilla sobre avenida Coyoacán. Solo tenían pan de muerto cubierto con ajonjolí.
Era un pan sabroso, con mucho sabor a mantequilla —aunque quizá era margarina— y un dejo de huevo que lo hacía distinto. Me gustó como pan, pero no tanto como pan de muerto en el sentido clásico al que estoy acostumbrado. Eso sí, el precio fue sorprendentemente bajo y por eso mismo vale la pena probarlo.



2. Chris Pastelería y Café
A unos pasos de la primera panadería está Chris, donde encontré un pan con buen sabor a azahar y un toque de canela en el azúcar. La masa llevaba nuez, que aportaba un giro interesante sin robar protagonismo al resto de los sabores.
La miga estaba un poco seca, seguramente porque me tocó un pan refrigerado. Aun así, por el precio resulta bastante justo. Una opción sencilla y cumplidora para la zona.



3. Brewklyn Coffee and Bagels
La tercera parada fue en Brewklyn, un café con pan de muerto que, a primera mordida, sorprendía con la intensidad de la mantequilla. Después aparecían notas de naranja y, al tragar, el azahar. La miga era suave y densa, bastante reconfortante.
El problema estuvo en la corteza, que se sentía chiclosa, como mal conservada en una vitrina húmeda. Y lo peor: un dejo extraño, a cebolla, que seguramente se debió a un mal manejo del pan. Si bien puede acompañar bien un café, el precio de $65 lo hace difícil de recomendar.



4. Punto de Encuentro
La cuarta parada fue en un lugar que, en principio, prometía mucho. El pan tenía buen sabor a azahar, naranja y mantequilla, aunque no fue nada sorprendente. En cuant oa la textura era de lo mejor que he probado hasta ahora: suave, aireada, con corteza dorada y huesos crujientes.
El detalle estuvo en la ralladura de naranja, que al inicio aportaba frescura pero terminó volviéndose demasiado intensa y hasta dejó un sabor extraño al final. Un pan con gran potencial, aunque el manejo de los ingredientes lo frenó un poco.



5. La Buena Tradición del Valle
La quinta parada fue una grata sorpresa en una panadería relativamente nueva. Aquí encontré un pan de muerto con sabores muy bien balanceados, miga suave y ligera, y una corteza dorada en su punto.
Fue un pan bastante rico que sí vale la pena recomendar. Y de paso, si visitas este lugar, no dejes de probar sus conchas de masa madre, que son la especialidad de la casa.


Estas cinco panaderías muestran la diversidad que puede encontrarse en un mismo barrio: desde el pan barato y rendidor de Samally hasta la propuesta balanceada y sorprendente de La Buena Tradición del Valle.
Algunos panes se quedaron cortos, otros cumplieron sin brillar, y unos pocos lograron emocionar desde la primera mordida. El reto apenas comienza y todavía faltan más de cien panes por recorrer, pero lo que ya está claro es que en este viaje habrá descubrimientos inesperados, decepciones y, sobre todo, mucho sabor a mantequilla, naranja y/o azahar.
¡Sigue atentx al #PanDeMuertoChallenge para conocer la siguiente tanda de cinco panaderías!

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.