Después de arrancar con las primeras cinco panaderías en la Colonia del Valle, el Pan de Muerto Challenge 2025 siguió su camino, esta vez rumbo a la Condesa. En esta segunda entrega probé cinco panes más, recorriendo panaderías sobre la famosa calle Ámsterdam y sus alrededores.
El reto sigue siendo el mismo: encontrar el mejor pan de muerto de la CDMX, recorriendo tantos lugares como sea posible. La Condesa es conocida por su ambiente trendy y sus cafeterías de moda, así que era lógico pensar que aquí encontraría panes interesantes, algunos innovadores y otros decepcionantes.
6. Cayetana
La primera parada en esta zona fue Cayetana, una panadería que se ha vuelto bastante popular entre lxs vecinxs. Su pan de muerto fue una buena manera de arrancar el recorrido: al primer bocado se siente una mantequilla ligera, que poco a poco da paso a un toque de naranja sutil y finalmente remata con un azahar más intenso.
La miga resultó muy suave, bien aireada y ligera, lo que hace que no empalague y que sea fácil de comer. Además, los huesos crujientes le dieron un contraste agradable en la textura. Es un pan rico, bastante disfrutable, aunque no lo pondría en un top 10 de la ciudad. Cumple bien y es una buena opción si andas por la zona.


7. Odette
El séptimo pan de muerto vino de Odette, una panadería que en redes sociales se ha vuelto viral y que muchos recomiendan como parada obligada. Sin embargo, aquí me llevé una de las primeras decepciones del reto.
Al principio el pan sabe únicamente a mantequilla, y no de la forma más agradable: la sensación es que está demasiado presente. Después de un par de mordidas, aparece un sabor a naranja muy intenso, pero más que fresco, se siente algo artificial. Para rematar, deja un resabio amargo en la boca que resulta bastante desagradable.
La textura fue suave, con miga aireada y huesos ligeramente firmes, pero en sabor no terminó de convencer. No es un mal pan, pero para el hype que tiene y la expectativa creada, definitivamente no cumplió.



8. La Gran Vía
La tercera parada fue en un clásico de la zona: La Gran Vía de Ámsterdam. Aquí el pan de muerto fue todo lo contrario al de Odette: un pan muy tradicional, de panadería de barrio, sin pretensiones.
El detalle es que predominaba demasiado la margarina, lo que dejaba la boca grasosa y hacía que el sabor no terminara de sentirse limpio. Apenas al final aparecía algo parecido al azahar, pero tan tenue que costaba trabajo notarlo. Más que a pan de muerto, me supo a una concha con un poco más de manteca.
Un pan correcto, pero nada especial ni memorable.


9. Dulce Condesa
La cuarta parada fue en Dulce Condesa, y aquí sí hubo una grata sorpresa. Aunque el pan se veía sencillo en apariencia, al darle la primera mordida la experiencia cambió por completo.
De inmediato se sintió un buen sabor a mantequilla y, después, la presencia clara de ralladura de naranja. De hecho, tanto en la vista como en el paladar se notaba la ralladura. No alcancé a percibir azahar, pero eso no impidió que resultara un pan bastante rico y muy tradicional en su estilo.
La miga era suave, aireada y ligera, con huesos apenas un poco más firmes, lo que lo hacía muy equilibrado. Es, sin duda, un pan que vale la pena probar y que podría entrar como contendiente en el top del reto.



10. Matisse
El recorrido cerró con Matisse, donde lamentablemente volvió la decepción. Por 60 pesos, esperaba un pan de buena calidad, pero lo que me encontré fue todo lo contrario: un pan demasiado común, sin nada que lo hiciera destacar.
El sabor recordaba a naranja, con lo que podría ser mantequilla o margarina (ni siquiera logré identificarlo con claridad), pero me dejó la boca sebosa. Además, la corteza estaba húmeda y la miga seca, como si fuera un pan del día anterior. En pocas palabras: un pan muy flojo y que definitivamente no justifica su precio.



La segunda tanda del Pan de Muerto Challenge 2025 en la Condesa dejó un sabor de boca mixto. Hubo panes correctos, como el de Cayetana; decepciones notables, como el de Odette y Matisse; y una agradable sorpresa en Dulce Condesa, que demostró que a veces lo sencillo puede ser lo más rico.
Con esto ya llevo 10 panes probados en el reto, y aún falta mucho camino por recorrer. Cada panadería tiene su estilo, desde lo más tradicional hasta lo más moderno, y la búsqueda del mejor pan de muerto de la ciudad apenas comienza.
Acompáñame en este recorrido por la CDMX, descubriendo qué panaderías logran brillar y cuáles se quedan cortas. Nos vemos en la próxima entrega del reto, con más panes, más reseñas y más descubrimientos.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.