El Pan de Muerto Challenge continúa su recorrido y, esta vez, me fui directo a una de las colonias con más encanto panadero de la ciudad: la Nápoles. Cafés acogedores, nuevas propuestas y panaderías que ya se han ganado su lugar entre los favoritos de muchxs chilangxs. En esta tanda, probé del pan número 11 al 15… y hubo de todo: desde panes reconfortantes hasta uno que preferiría olvidar.
11. Alpaca Bakery
Empezamos fuerte con Alpaca Bakery, una panadería que ya se ha vuelto tradición en el reto. Como cada año, su pan de muerto no decepcionó.
Desde la primera mordida se siente el sabor natural de la naranja, con generosa ralladura de naranja que perfuman el pan y lo llenan de carácter. Luego aparece la mantequilla, suave y agradable, redondeando el sabor sin llegar a empalagar.
La textura es perfecta: miga aireada y huesos crujientes, ese contraste ideal que hace que quieras seguir comiendo. Un pan que sabe a hogar y a buena panadería artesanal.



12. Amorama
La siguiente parada fue Amorama, una cafetería luminosa y acogedora, ideal para pasar la tarde con un café. Su pan de muerto tiene un sabor delicado: al principio predomina la naranja, pero pronto surge la mantequilla y la ralladura se hace más evidente.
Lamentablemente, el pan que me tocó estaba ligeramente seco, con el azúcar algo húmeda, señal de que no era del día. Aun así, el sabor era agradable y equilibrado, aunque no lo suficiente para justificar su precio. Un pan correcto, pero sin emoción.



13. Bash
Aquí llegó el tropiezo. El pan número 13 fue de Bash, y honestamente, fue una decepción.
No sé si tuve mala suerte, pero lo que probé parecía un pan olvidado hace días en la vitrina. Estaba completamente seco, sin aroma, sin sabor, sin alma.
Y aunque el lugar tiene buen ambiente, pagar 55 pesos por un pan viejo se sintió como un robo. Ojalá haya sido solo un mal lote, porque este definitivamente fue el peor de la tanda.



14. Masapan
Por fortuna, Masapan vino a levantar el ánimo.
Su pan de muerto fue de los más bonitos de toda la ruta (hasta ahora): redondo, esponjoso y con una textura tan suave que parecía una nube.
El sabor está dominado por el azahar, que se intensifica con cada mordida, mientras la naranja y la mantequilla aparecen poco a poco al final.
Es un pan muy rico, aromático y equilibrado, aunque ligeramente empalagoso para mi gusto. Aun así, vale completamente lo que cuesta, y su suavidad es de las mejores de toda la competencia.



15. Ineffable Café
Cerramos esta tercera tanda con broche de oro en Ineffable Café, y qué delicia de pan.
Desde que lo muerdes, se libera una explosión de aromas: mantequilla, azahar y notas cítricas que se mezclan en perfecta armonía. Es un pan suave, de miga densa y huesos firmes, con una profundidad de sabor que lo hace destacar entre todos.
No solo es visualmente atractivo, sino que logra ese equilibrio difícil entre dulzura, perfume y textura. Sin duda, uno de los mejores panes del Challenge hasta ahora.



Esta parada por la Nápoles fue una montaña rusa de sabores: desde el clásico confort de Alpaca Bakery hasta la sorprendente fineza de Ineffable. En medio, hubo deslices como el de Bash y contrastes interesantes como el de Masapan, que confirma que el pan de muerto puede ser tan variado como la propia ciudad.
Y así, seguimos sumando panes, experiencias y mucha mantequilla en esta travesía por encontrar el mejor pan de muerto de la CDMX.
¿Hasta dónde llegaremos? Acompáñame en el siguiente recorrido, porque esto apenas se está poniendo bueno.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.