Un asesor de bienes raíces decide aprovechar que el dueño de una antigua destilería del siglo XVII está de viaje para impresionar a su clienta favorita, con intenciones poco profesionales, o más bien lujuriosas. Pero lo que no imagina es que justo ese día el dueño y su esposa regresarán inesperadamente para celebrar su aniversario con una noche de pasión. Y como si la situación no fuera ya suficientemente absurda, ese mismo día un viejo ladrón de bancos, que ahora roba casas porque “es más seguro”, decide entrar a la vivienda, que casualmente no tiene rejas ni alarmas, como si estuviera pidiendo ser robada.

Ese enredo es, en realidad, la obra de vodevil (comedia de enredo con toque picante) que una compañía teatral ensaya como parte de su gira por distintas ciudades del país. Falta menos de un día para el estreno, pero las cosas no marchan bien: la actriz que interpreta a la señora Clackett sigue sin recordar qué hacer con el famoso plato de sardinas; las puertas del escenario fallan constantemente; el actor que interpreta al ladrón probablemente se desmayó por exceso de alcohol; y los conflictos amorosos entre el elenco comienzan a reventar uno por uno. Todo anuncia un estreno desastroso… y funciones aún peores.

¡Qué Desastre de Función! (Noises Off), escrita por el dramaturgo inglés Michael Frayn, es una de las comedias más queridas del teatro contemporáneo. La obra retrata, con ingenio y un ritmo frenético, la hilarante caída libre de una compañía que lucha por mantener la dignidad escénica mientras todo lo que puede salir mal… sale mal. Desde el ensayo caótico hasta la función donde el elenco entero colapsa entre celos, botellas escondidas, malentendidos y puertas que nunca se cierran bien, esta pieza es un homenaje al caos glorioso del teatro.

Aunque la historia es sencilla, la mezcla de comedia de situación, farsa y slapstick convierte a ¡Qué Desastre de Función! en una experiencia que desarma incluso al público más serio. Yo soy prueba de ello, pues rara vez río con las comedias, pero aquí terminé llorando de la risa, especialmente en el segundo y tercer acto. No es casualidad que esta obra sea considerada un clásico del teatro británico desde los años setenta, ni que haya tenido múltiples adaptaciones alrededor del mundo, incluyendo versiones previas en México ¡No Hagan Ruido! en los años setenta (traducida por Enrique Delgado y dirigida por Manolo Fábregas) y Entre Piernas en los noventa (con la dirección de Carlos Warman).

En su nueva versión mexicana, Cristian Magaloni dirige una puesta en escena que combina con sutileza el humor británico con la picardía chilanga, ajustando ciertos chistes para que resuenen con el público capitalino. El elenco conformado por Anahí Allué, Pedro de Tavira, Mario Alberto Monroy, Pamela Almanza, Roberto Duarte, Mariana Gajá, Ximena Romo, Marco Antonio García y Fer Córdova demuestra una química impecable, potenciando la farsa más allá del texto y manteniendo al público cautivo en cada enredo.

¡Qué Desastre de Función! es una de esas obras que recuerdan por qué el teatro en vivo es tan emocionante, porque en el desorden, la imperfección y la locura, ocurre también la magia. Esta versión mexicana honra el espíritu original y lo vuelve cercano, fresco y divertidísimo.

Si te gustan las comedias inteligentes, las historias caóticas o simplemente quieres reír a carcajadas, esta puesta en escena es una parada obligada. Es un recordatorio de que, incluso cuando todo sale mal, el teatro siempre encuentra la manera de hacer que todo salga… espectacularmente mal.

Datos Generales
Lugar:  Teatro Jorge Negrete – Ignacio Manuel Altamirano #126, San Rafael, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: De $450 a $850 pesos
Funciones: Viernes 20:00 hrs., sábados 17:00 y 20:30 hrs. y domingos 17:30 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 28 de diciembre, 2025.
Dramaturgia: Michael Frayn
Dirección: Cristian Magaloni
Actuaciones: Ahahí Allué, Pedro de Tavira, Mario Alberto Monroy, Pamela Almanza, Roberto Duarte, Mariana Gajá, Ximena Romo, Marco Antonio García, Fer Córdova