Pocas bandas mexicanas pueden presumir tres décadas de historia con la intensidad, el compromiso social y la cercanía con el público que caracteriza a Panteón Rococó. Y el festejo estuvo a la altura: el 27 y 28 de noviembre, más de 120 mil personas se reunieron en el Estadio GNP Seguros para dos conciertos que ya se sienten legendarios. Entre pogos, trompetas, nostalgia y una energía que no conoce pausa, la agrupación celebró su recorrido desde los años noventa hasta su consolidación como una de las bandas más queridas del país.

Más que un concierto, fueron dos noches de comunidad. Desde el primer acorde de “Punk – 0”, quedó claro que el público estaba listo para entregarse por completo. Sin importar edades, todos corearon “Asesinos”, “Estrella Roja”, “Ciudad de la Esperanza” y los temas que han acompañado marchas, fiestas, rupturas y encuentros durante tres décadas.

Un festejo rodeado de colaboraciones y memoria colectiva

La celebración contó con una larga lista de artistas invitados que se sumaron a la fiesta: Amilcar, Lengualerta, Pascual Reyes, Carolina Ross, María Daniela y Su Sonido Lasser, Pee Wee, Sabino, LNG/SHT, Alemán, Fratta, Gabrielle, María Barracuda, Prince Fatty y Feine Sahne Fischfilet. Cada participación aportó un matiz distinto al festejo, demostrando cómo Panteón Rococó ha logrado trazar puentes entre escenas y generaciones.

El repertorio viajó de la efervescencia del ska punk a momentos de nostalgia profunda. “Vendedora de Caricias” estremeció a miles, mientras que “No Te Recuerdo” provocó uno de los coros más emocionados de la noche. “La Dosis Perfecta” y “Esta Noche” marcaron la recta final antes del cierre inevitable: “La Carencia”, el himno que une a todo fan del Panteón sin importar su historia personal.

El recorrido de 30 años continúa en una gira nacional

El festejo en la CDMX no es el final, sino el punto de partida. La banda anunció que su gira de 30 años continuará por todo el país en 2026, llevando su sonido a Cancún, Mérida, Toluca, Querétaro, León, Oaxaca, Veracruz, Guadalajara y Monterrey. Será la oportunidad perfecta para que quienes no estuvieron en el Estadio GNP Seguros vivan la celebración en carne propia.

Dr. Shenka habla sobre tres décadas, identidad y comunidad

En una conversación especial, Dr. Shenka compartió algunos destellos de lo que ha significado este camino colectivo. Lo primero es la sorpresa: “Jamás pensamos cumplir 30 años”, confesó. La banda nunca se planteó esa meta; simplemente avanzaron, disco a disco, escenario por escenario. “Yo no siento que hayan pasado 30 años… tal vez un poco en las rodillas”, bromeó, pero dejó claro que la constancia y el cariño del público han sostenido este viaje.

Sobre la importancia de recorrer el país, explicó que Panteón Rococó siempre ha encontrado afinidad en lugares inesperados: “Fuimos cayendo en blandito en ciudades donde el rock no necesariamente era lo dominante. Creo que la mezcla de géneros nos abrió puertas”. Añadió también que la pluralidad ha sido un principio musical y político: abrazar otras voces, otros géneros y otras maneras de contar.

El “secreto” de su permanencia, asegura, está en la comunicación: debatir, escuchar, disentir y encontrar acuerdos. “Somos muchos jefes y pocos apaches”, comentó entre risas, pero enfatizó que ese diálogo constante es lo que les ha permitido mantenerse unidos durante tanto tiempo.

Antes de despedirse, invitó a su público a sumarse a las próximas fechas: “Queremos que la gente siga celebrando estos 30 años con nosotros. Este viaje lo hacemos juntos”.