La Ciudad de México concluyó la edición 2025 de los 16 Días de Activismo contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas con una programación que cruzó arte, territorio y acción comunitaria. Del 25 de noviembre al 10 de diciembre, 28 actividades culturales se desplegaron por distintas alcaldías para visibilizar las violencias estructurales y promover espacios seguros y de reflexión para mujeres, niñas y diversidades.

Arte y comunidad para visibilizar la violencia de género

La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Cultura capitalina, coincidió con el Día de los Derechos Humanos y convirtió a la ciudad en un punto de encuentro para colectivas, creadoras, organizaciones comunitarias y recintos culturales que sumaron propuestas escénicas, sonoras, formativas y de diálogo.

La programación abordó temas como la prevención de la violencia feminicida, la recuperación de la memoria histórica de las mujeres, la igualdad de género, la gestión cultural con perspectiva feminista y la creación artística como herramienta para la denuncia y el acompañamiento.

Escenarios diversos para una causa común

El arranque se llevó a cabo en el Centro Cultural José Martí con la presentación de Las Musas Sonideras, colectivo integrado por mujeres que han transformado la escena sonidera desde una mirada feminista. En este mismo espacio se presentó Fueradentro, obra de la compañía La Boussole que narra la historia de dos personas privadas de su libertad que imaginan un futuro posible fuera de los muros.

A lo largo de la capital, los recintos culturales se sumaron con actividades que combinaron arte, cuidado comunitario y reflexión social. FARO Miacatlán albergó la Jornada Naranja de la Universidad Rosario Castellanos; FARO Cosmos organizó un día de actividades que incluyó vacunación para personas adultas mayores, mesas de diálogo sobre masculinidades y la novena edición de Sirenas Fest, un festival dedicado a mujeres rockeras.

En el oriente, UTOPÍA Cihuacóatl reunió a mujeres y familias en una jornada que integró actividades deportivas y culturales, mientras que el Salón de Cabildos presentó La asamblea de las mujeres, una puesta en escena que revisita la lucha por el poder y la conciencia política desde la voz de las mujeres de Atenas.

Teatro, música, cine y talleres con perspectiva de género

La FARO Azcapotzalco vibró con la energía de Valkirias y Not Your Mamacitas, agrupaciones que llenaron de ska y rap feminista el recinto. En El Rule se abrió un conversatorio sobre mujeres en la gestión cultural y se presentó Las novias del Sur, obra que reflexiona sobre sexualidad, matrimonio y experiencia femenina desde la perspectiva de mujeres maduras.

El Centro Cultural Xavier Villaurrutia impartió un taller para elaborar toallas de tela y presentó PePe o Arráncame, una obra que aborda el impacto del cáncer de mama en mujeres jóvenes. En el Teatro Benito Juárez, Las Fokin Biches ofrecieron un concierto-ritual para denunciar las violencias machistas mediante música, luz y participación del público.

Cine y comunidad también tuvieron un rol central. Casa Refugio Citlaltépetl albergó un conversatorio sobre el documental Ahora que estamos juntas, y FARO Tecómitl proyectó Nómadas de la 57, historia de una mujer que enfrenta violencias estructurales en su camino hacia la autonomía. En el Parque Hundido se realizó el festival comunitario Nemi 25N, con talleres, presentaciones y un pícnic colectivo.

Cierre con música, memoria y afirmación corporal

Entre las actividades destacadas estuvo la presentación del primer fonograma de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México dedicado exclusivamente a compositoras mexicanas. Bajo la dirección de Scott Yoo, se interpretaron obras de Andrea Chamizo, Georgina Derbez, Ana Lara, Hilda Paredes y Marcela Rodríguez.

El cierre incluyó Los monólogos de la lonja, propuesta de Gordas Expansivas Burlesqueras en el Foro A Poco No, donde tres mujeres compartieron experiencias sobre cuerpo, deseo y memoria, reivindicando la importancia de ocupar espacio sin pedir disculpas.

Una ciudad que se moviliza por la igualdad

La edición 2025 de los 16 Días de Activismo reforzó el papel del arte y la cultura como herramientas para abrir conversaciones urgentes, generar redes de apoyo y fomentar la participación comunitaria. A través de estas actividades, la ciudad reiteró la importancia de construir entornos seguros y de fortalecer la lucha colectiva por una vida libre de violencias.