Teatro UNAM cerró 2025 con un balance que confirma su papel como uno de los motores culturales más activos de la universidad y de la escena teatral en México. A lo largo del año, sus recintos, proyectos itinerantes y colaboraciones nacionales e internacionales dibujaron un mapa diverso de creación, formación y encuentro con públicos amplios. Más allá de los números —88,191 asistentes y 664 funciones—, el año dejó una estela de estrenos, laboratorios, circulación escénica y diálogo interdisciplinario que fortaleció la vida teatral dentro y fuera de Ciudad Universitaria.

Con 77 puestas en escena, entre ellas 8 producciones y coproducciones de estreno, Teatro UNAM apostó por contenidos que dialogan con problemáticas contemporáneas desde una perspectiva humanista. Las temporadas en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, el Teatro Santa Catarina y el Foro Sor Juana Inés de la Cruz se entrelazaron con temas como medio ambiente, identidad, memoria, infancias, ciencia y justicia social. Colaboraciones con festivales universitarios —El Aleph, la Fiesta del Libro y la Rosa, FILUNI y CulturaUNAM— ampliaron el alcance de esta programación, integrando actividades académicas asociadas a la divulgación de la ciencia y los derechos humanos.

El año también estuvo marcado por la recuperación de espacios universitarios y la proyección del teatro hacia otros territorios. Las producciones viajaron a festivales de Colombia, España y diversas ciudades del país, consolidando alianzas con la Compañía Nacional de Teatro, universidades y organizaciones culturales. Entre los homenajes destacados se encuentran las celebraciones dedicadas a Rosario Castellanos, Hugo Hiriart y Mariana Gándara, cuyas obras y trayectorias resonaron con nuevas generaciones de espectadores.

En los escenarios universitarios, la programación fue amplia y diversa. El Teatro Juan Ruiz de Alarcón recibió montajes como Algodón de azúcar, Django con la soga al cuello y El mar es un pixel, además de la Noche de combate escénico. El Teatro Santa Catarina albergó obras ganadoras del 31 FITU, proyectos de residencias escénicas y montajes con enfoque de diversidad de género como Les desertores. El Foro Sor Juana fortaleció la circulación de piezas como Nosotros íbamos a cambiar el mundo, mientras que la casa de Mariana Gándara abrió sus puertas a funciones íntimas de Días así.

Otros espacios de la UNAM también fueron parte del circuito escénico: el MUAC recibió obras como cOsmO y Mi madre y el dinero; el Centro Cultural Universitario activó foros como el Salón de Danza y el Jardín Julio Castillo; y diversas actividades acompañaron efemérides como el 8M, el Mes del Orgullo Puma y el 25N, con piezas que abordaron temas urgentes desde lenguajes contemporáneos.

Uno de los proyectos más emblemáticos, el Carro de Comedias de la UNAM, reafirmó su relevancia con 118 funciones en siete estados del país. Su producción más reciente, El gran teatro del mundo, reunió a más de 20 mil asistentes y mantuvo el espíritu itinerante que acerca el teatro a comunidades diversas. La convocatoria para integrar el elenco 2025 recibió 90 postulaciones de 13 estados, señal del creciente interés de jóvenes intérpretes por esta tradición universitaria.

La formación escénica también tuvo un lugar central. El 32° Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU) recibió 170 proyectos y consolidó su papel como plataforma de impulso para la escena emergente. Actividades como talleres, conferencias, residencias de nuevas dramaturgias y coloquios especializados generaron espacios de pensamiento crítico y experimentación, involucrando a creadoras, escuelas de teatro y especialistas nacionales e internacionales.

Teatro UNAM también fortaleció su producción editorial y académica. En 2025 publicó tres libros en colaboración con instituciones culturales y desarrolló programas como el Taller de escritura y creación de fanzine, el Observatorio Teatral (con más de 650 personas encuestadas) y una edición más del Aula del Espectador, que amplió su presencia mediante sesiones en línea con más de 3,500 vistas. El concurso Criticón siguió impulsando la escritura crítica entre jóvenes y especialistas, promoviendo una comunidad de análisis en torno a la escena contemporánea.

Con estas acciones, Teatro UNAM reafirma su compromiso con el acceso al teatro como derecho cultural, la profesionalización de las artes escénicas y la creación de redes que impulsan la circulación del teatro universitario dentro y fuera del país. Su Informe de Actividades 2025 da cuenta de un año de crecimiento sostenido, en el que la universidad continúa posicionándose como un agente clave del ecosistema teatral mexicano.