El terremoto del 19 de septiembre de 1985 no solo sacudió edificios: transformó la manera en que la Ciudad de México se piensa a sí misma. A cuarenta años de aquel episodio, el Museo Mural Diego Rivera presenta Tectónica de la memoria 1985–2025, una exposición que revisita el sismo a través del arte y la memoria visual, proponiendo nuevas lecturas sobre uno de los momentos más decisivos de la historia urbana reciente.

La muestra reúne fotografías, pinturas, dibujos y collages provenientes de colecciones públicas y privadas. Lejos del registro inmediato de la catástrofe, las obras invitan a observar los efectos profundos del terremoto en el paisaje urbano, en la vida cotidiana y en la memoria colectiva de la capital.

El sismo, de 8.1 grados en la escala de Richter y con una duración aproximada de un minuto y medio, provocó la pérdida de miles de vidas y el colapso de edificios emblemáticos como el Hotel Regis, el edificio Nuevo León del conjunto Nonoalco-Tlatelolco, el Hospital General y el Hospital Juárez. Estas ausencias, convertidas en imágenes y símbolos, atraviesan el recorrido de la exposición.

Fotógrafos y artistas visuales documentaron las consecuencias humanas y materiales del desastre, generando un archivo de alto valor histórico. En la exposición se incluyen obras de Adolfo Riestra, Bob Schalkwijk, Georgiana Quintana y Marta María Pérez Bravo, cuyas piezas dialogan entre el testimonio directo, la interpretación artística y la reflexión sobre la fragilidad de la ciudad.

Bajo la curaduría de Irving Domínguez, Tectónica de la memoria 1985–2025 propone un recorrido por los contrastes y los cambios que el sismo dejó en el entorno inmediato del museo y en la fisonomía urbana. A través de documentos y obras visuales, la exposición reconstruye un episodio que tuvo consecuencias directas en la conservación del patrimonio artístico y en la manera de habitar la ciudad.

El propio edificio del Museo Mural Diego Rivera forma parte de esta narrativa. El recinto se levanta en el terreno que ocupaba el estacionamiento del Hotel Regis, uno de los inmuebles más dañados en 1985. En este sitio se construyó el espacio destinado a resguardar Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central de Diego Rivera, mural que sobrevivió al terremoto y se convirtió en un símbolo de resistencia cultural.

Tectónica de la memoria invita a mirar el pasado no como una herida cerrada, sino como una experiencia que sigue moldeando el presente. A través del arte, la exposición plantea una reflexión sobre la memoria, la reconstrucción y la manera en que los desastres redefinen la identidad de una ciudad.

La muestra puede visitarse hasta el 26 de julio de 2026 en el Museo Mural Diego Rivera, ubicado en la colonia Centro de la Ciudad de México. El horario es de martes a domingo, de 10 a 18 horas.