El Museo Nacional de San Carlos abre una conversación necesaria con su propio acervo a través de la exposición (Des)ordenar la colección desde el género, una muestra que propone mirar el arte de los siglos XV al XIX desde preguntas contemporáneas sobre representación, poder e identidad. Lejos de presentar las obras como piezas intocables del pasado, la exposición invita a cuestionar los discursos que estas imágenes ayudaron a construir y legitimar a lo largo del tiempo.

La propuesta reúne 130 obras del acervo del museo y plantea una revisión crítica de la tradición artística occidental, una colección que originalmente fue pensada como modelo académico para estudiantes de arte. Hoy, esas mismas piezas se activan desde una perspectiva de género que permite analizar qué ideas sobre el cuerpo, el deseo, la sexualidad y los roles sociales fueron normalizadas, perpetuadas o incluso cuestionadas por la pintura.

Desde temas mitológicos y religiosos hasta el retrato, la exposición pone atención especial en la tradición judeocristiana y en los imaginarios que definieron cómo debían ser vistos y entendidos los cuerpos femeninos y masculinos. Esta lectura dialoga con debates actuales y demuestra cómo las obras históricas pueden adquirir nuevos significados cuando se observan desde otras coordenadas.

Artistas, cuerpos y poder en el acervo del MNSC

Curada por Raquel Fundía Comisarenco, la muestra se concibe como un ejercicio de “desordenar” la colección para encontrar vacíos y ocuparlos con nuevas interpretaciones. Pinturas de artistas como Louise Élisabeth Vigée Le Brun, Rosa Bonheur, Pilar de la Hidalga, María Guadalupe Moncada y Pilar Calvo dialogan con obras de Juan Carreño de Miranda, Joaquín Sorolla, Pelegrín Clavé y Pierre Ribera, entre otros.

La exposición se organiza en cinco núcleos temáticos: Las artistas mujeres de la colección del MNSC; El cuerpo desnudo y los imaginarios de género; Releyendo a las mujeres en la pintura religiosa; Afectos, poder y violencia, y Retrato de mujeres. A través de estos ejes, el recorrido muestra cómo las mujeres fueron representadas como santas, diosas, ninfas o figuras idealizadas, y cómo esas imágenes influyeron en la construcción de arquetipos sociales.

Desde la pintura mitológica hasta la religiosa, el análisis del desnudo y de los gestos corporales permite identificar las normas culturales que definieron qué cuerpos eran visibles, deseables o dignos de poder. En este sentido, los estudios de género funcionan como una herramienta clave para entender cómo el arte ha participado en la formación de imaginarios sociales que aún resuenan en el presente.

(Des)ordenar la colección desde el género se presenta como una oportunidad para repensar el acervo del Museo Nacional de San Carlos no solo como herencia histórica, sino como un espacio vivo de reflexión crítica sobre las relaciones de género en distintas épocas.

La exposición permanecerá abierta hasta septiembre de 2026 en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México-Tenochtitlan 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.