El inicio de 2026 trae movimiento a los escenarios del Centro Cultural del Bosque. La Academia de la Danza Mexicana presenta su Temporada de Prácticas Escénicas, un ciclo de funciones donde las y los estudiantes comparten con el público los procesos creativos y formativos que han desarrollado a lo largo del ciclo escolar.

Las presentaciones se realizan en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo, con funciones a las 12:30 y 14:30 horas y entrada libre, hasta completar el aforo. Más que muestras académicas, estas prácticas escénicas permiten asomarse al presente y futuro de la danza en México, a través de lenguajes diversos que dialogan con la tradición, la experimentación y el cruce con otras disciplinas.

La programación reúne trabajos de las cuatro licenciaturas que conforman la oferta educativa de la Academia de la Danza Mexicana: Danza Contemporánea, Danza Popular Mexicana, Danza Clásica y Danza con Opción Multidisciplinar. Cada función refleja los retos técnicos, expresivos y conceptuales que atraviesan quienes se forman profesionalmente en el arte del movimiento.

El 13 de enero, la Licenciatura en Danza Contemporánea presenta el programa Möbius el lazo de la danza infinita, con piezas en proceso que exploran la continuidad, el cuerpo y el espacio. Destacan Nudo, con coreografía de Abel Servín, y Ariadna un camino infinito, creada por Leticia Alvarado, Yoshio Córdoba y Diana Ruth Zamora, interpretadas por estudiantes de distintos niveles.

Las funciones del 14 de enero están a cargo de la Licenciatura en Danza con Opción Multidisciplinar, cuyas piezas cruzan el movimiento con otras formas artísticas y reflexiones sociales. Obras como Éxodo de los sueños, Antropometría, Lux Vitae y De Mentes proponen una mirada amplia y contemporánea sobre el cuerpo como territorio de diálogo.

El 15 de enero se presenta una función compartida de los últimos grados, que incluye una adaptación académica de La noche de Walpurgis, con música de Charles Gounod, a cargo de la Licenciatura en Danza Clásica, junto con La ciudad sin sueño Una gran carpa y otras coreografías que evidencian el rigor técnico y la exploración escénica de esta etapa formativa.

La temporada cierra el 16 de enero con la Licenciatura en Danza Popular Mexicana, que ofrece un programa donde la tradición y la escena contemporánea se encuentran. Obras como De fiesta bordado y son, Rumbo al Mayab y Los cuatro rostros del misterio recuperan repertorios, ritmos y estéticas de distintas regiones del país, reafirmando la vigencia de la danza popular como lenguaje vivo.

Más allá de las funciones, esta temporada subraya la importancia de la experiencia escénica en la formación artística. Para la Academia de la Danza Mexicana, compartir estos procesos con el público es parte fundamental de una educación vinculada con la práctica profesional y con la vida cultural de la ciudad.