Entrar a Columna Rota en el Museo de la Ciudad de México es recorrer una cartografía del rechazo. No como un concepto abstracto, sino como una fuerza que atraviesa cuerpos, identidades, territorios y memorias. Concebida especialmente para este recinto, la exposición reúne más de 150 obras de artistas, escritores y performers de distintas partes del mundo, articuladas en un proyecto colectivo que propone mirar el rechazo desde lo político hasta lo íntimo.

Desde el inicio, la muestra establece un diálogo directo con la historia del edificio y su entorno urbano. El recorrido comienza con A Logo for America de Alfredo Jaar, una pieza emblemática que cuestiona los símbolos de poder, pertenencia e identidad, marcando el tono crítico que acompañará toda la experiencia.

Al ascender por las escaleras del museo, la instalación En el aire de Teresa Margolles irrumpe con una presencia silenciosa y contundente. Las burbujas de jabón, elaboradas con agua utilizada para lavar cuerpos de personas fallecidas, flotan como un memorial efímero que remite a la violencia y a la crisis de derechos humanos, transformando un gesto aparentemente ligero en un acto de memoria colectiva.

Dentro de las salas, un mural en papel y una pieza sonora de la artista nigeriana Onyeka Igwe introducen una experiencia coral que envuelve al espectador desde el oído y la mirada. Desde este primer núcleo, Columna Rota deja claro su carácter internacional y su apuesta por presentar en México obras que, en muchos casos, se exhiben aquí por primera vez.

El primer eje temático aborda el rechazo como un elemento fundacional de las identidades nacionales y étnicas. La obra Columna huérfana de Iñaki Bonillas funciona como una referencia simbólica tanto a Frida Kahlo como a la idea de una estructura fracturada que sostiene el discurso de la exposición. En este tramo, piezas de artistas de distintas geografías dialogan con tensiones entre modernidad, tradición y símbolos en disputa, incluyendo trabajos del artista oaxaqueño Jou Morales.

El recorrido avanza hacia el cuerpo entendido como territorio de exclusión. Performances del colectivo Lagartijas Tiradas al Sol y fotografías de Claudia Andújar exploran el rechazo vinculado a la mirada, la clasificación y la exclusión de ciertos cuerpos. Uno de los momentos clave de la muestra es Dos burros, del artista japonés Tamiji Kitagawa, obra realizada en México tras su llegada al país por invitación de Diego Rivera. Rechazada en su momento, la pieza regresa desde Japón como un gesto de restitución histórica y una reflexión sobre los silencios del canon artístico.

En un siguiente nivel, la exposición se adentra en las corporalidades disidentes, abordando temas de género, diversidad sexual y cuerpos no hegemónicos. Destaca Y tú ¿de qué te quejas? de Daniela Rossell, una obra que confronta de manera directa los discursos mediáticos y sociales que normalizan la exclusión y la violencia simbólica.

La sala final se divide entre el rechazo psicológico y el rechazo dentro del propio sistema del arte. Aquí se levanta un altar dedicado a Máximo Pacheco, pintor de origen otomí cuya trayectoria quedó marginada de la historia oficial del muralismo. Fotografías, dibujos y una pieza textil realizada por mujeres de Tenango reconstruyen su memoria y evidencian los mecanismos de exclusión que operan dentro del campo artístico.

El recorrido concluye en el segundo patio del museo con Whitehead Reading Room de Siah Armajani, una instalación inmersiva que invita a sentarse, leer y habitar el espacio. La obra transforma el museo en un lugar de pausa y pensamiento, cerrando la experiencia con una invitación al diálogo y la reflexión personal.

Como extensión del proyecto, Columna Rota se acompaña de una publicación concebida como un guion colectivo. En ella se reúnen textos inéditos de autoras y autores como Chloe Aridjis, Rubén Gallo, María Minera, Michael Snyder y Mauricio Tenorio. De distribución gratuita, este libro funciona como una columna vertebral literaria que acompaña al público a lo largo del recorrido.

La exposición puede visitarse hasta el 1 de marzo en el Museo de la Ciudad de México, ubicado en José María Pino Suárez 30, Centro Histórico. El horario es de martes a domingo, de 10:00 a 17:30 horas.