Durante décadas, Casa Alonso Rebaque permaneció como un secreto bien resguardado dentro del Pedregal de San Ángel. Hoy, esa cápsula del tiempo del modernismo mexicano tardío abre por primera vez sus puertas al público y permite recorrer una de las colaboraciones residenciales más singulares del siglo XX en México, firmada por Héctor Alonso Rebaque y Félix Candela.

Ubicada en una de las zonas clave para el desarrollo de la arquitectura moderna del país, esta residencia no solo conserva el espíritu experimental de su época, sino que dialoga activamente con el presente. Su apertura marca un momento especial para quienes buscan comprender el legado de Candela más allá de sus grandes obras públicas y acercarse a su exploración estructural en la escala doméstica.

Un experimento residencial adelantado a su tiempo

Construida a mediados de la década de 1950, Casa Alonso Rebaque representa una convergencia excepcional entre arquitectura e ingeniería. Mientras Alonso Rebaque concibió una vivienda que rompía con las convenciones tradicionales del espacio doméstico, Félix Candela trasladó a esta casa sus investigaciones sobre el concreto armado y el paraboloide hiperbólico, conocido como cascarón.

Aquí, la estructura no se esconde. Al contrario, se convierte en protagonista. El cascarón funciona simultáneamente como forma y soporte, generando una arquitectura ligera, expresiva y sorprendentemente íntima. El resultado es una casa que se vive como una escultura habitable, donde cada curva responde tanto a una lógica técnica como a una experiencia sensorial.

El Pedregal como laboratorio de la modernidad

Hablar de Casa Alonso Rebaque es hablar del Pedregal de San Ángel, un territorio fundamental para entender la modernidad arquitectónica en México. Este paisaje volcánico fue concebido como un laboratorio urbano donde arquitectos, artistas e ingenieros exploraron nuevas maneras de habitar en diálogo directo con la naturaleza.

Lejos de imponerse al terreno, la casa se integra a la lava petrificada del Pedregal. La ligereza visual del concreto dialoga con la rudeza del paisaje, mientras que la continuidad entre interior y exterior refuerza la sensación de que la vivienda es una extensión natural del sitio. La luz, las visuales abiertas y la fluidez espacial hacen que el entorno forme parte activa de la experiencia arquitectónica.

Félix Candela y la poética del concreto

Reconocido a nivel internacional por llevar el concreto armado al límite de sus posibilidades expresivas, Félix Candela encontró en Casa Alonso Rebaque una escala poco común dentro de su obra. Aquí, su lenguaje estructural se vuelve íntimo sin perder fuerza conceptual.

El cascarón no solo sostiene la casa, también define cómo se habita. Las curvas generan continuidad, movimiento y una ligereza que contradice la materialidad del concreto, creando una atmósfera casi etérea. A más de setenta años de su construcción, la casa sigue planteando preguntas vigentes sobre la relación entre técnica, emoción y espacio.

Una reapertura que activa el presente

La apertura al público se da a través de la exposición Muestra de Diseño Coleccionable, curada por Regina Alencaster de Filo. Lejos de museificar la casa, la muestra reactiva su carácter experimental al integrar piezas de diseño contemporáneo que dialogan con la arquitectura sin invadirla.

Objetos funcionales, mobiliario, iluminación y piezas simbólicas conviven en el espacio, estableciendo un puente entre pasado y presente. El diseño no compite con la arquitectura: la acompaña, la prolonga y la actualiza, reforzando la idea de que la modernidad no es un estilo cerrado, sino una actitud abierta al cambio.

Un espacio vivo dentro del circuito cultural de la ciudad

En el contexto de Art Week CDMX 2026, Casa Alonso Rebaque se consolida como un punto de encuentro entre historia, diseño y reflexión contemporánea. Su apertura ofrece una experiencia íntima frente a los grandes circuitos expositivos de la ciudad y permite redescubrir una obra clave del patrimonio moderno mexicano.

Las visitas estarán disponibles los días 7 y 8 de febrero, con la intención de que esta no sea una apertura aislada. El proyecto busca consolidarse como un espacio activo, con futuras fechas y actividades que se anunciarán a través de su cuenta oficial de Instagram @casaalonsorebaque. Para quienes se interesan por la arquitectura, el diseño y la forma en que habitamos el presente, esta es una visita imprescindible.