La Capilla de Santa Bárbara Tetlanman es uno de esos lugares donde la historia de la Ciudad de México se superpone en capas. Ubicada en el barrio de Santa Bárbara, en la alcaldía Azcapotzalco, esta capilla del siglo XVII es testimonio del pasado indígena, colonial y moderno de una zona que suele pasar desapercibida frente al crecimiento urbano del norte de la capital.

Antes de llamarse Santa Bárbara, este asentamiento era conocido como Tetlanman, palabra náhuatl que significa “el lugar donde se quema el copal”. En años recientes, el nombre ha sido recuperado por los propios habitantes como una forma de reconectar con la identidad histórica del barrio. Más atrás en el tiempo aparece otro nombre aún más antiguo: Yopico, que puede traducirse como “Hogar de Yopi” y que probablemente hace referencia a la plataforma prehispánica sobre la que hoy se levanta la capilla.

En ese mismo sitio existió un templo dedicado a Xipe Tótec, deidad asociada a la cultura Yope, originaria del actual estado de Guerrero. Xipe Tótec era el patrono de los orfebres, lo que explica la fama que tuvieron los antiguos pobladores de la zona por su trabajo artesanal con metales. Así, el espacio que hoy ocupa la capilla fue desde tiempos prehispánicos un lugar ceremonial y simbólico.

La Capilla de Santa Bárbara Tetlanman fue construida durante el periodo colonial y restaurada en la década de 1950. En esos años se intentó una redecoración del interior que fue rechazada por las autoridades encargadas de la conservación histórica, lo que permitió preservar buena parte de su carácter original. En 1968 se levantó una iglesia nueva dentro del atrio, aunque esta construcción fue demolida apenas una década después. Actualmente, un templo moderno se encuentra al norte de la capilla, acompañado por algunas habitaciones anexas al costado sur.

El atrio conserva todavía el muro bajo original que lo delimita, así como un acceso marcado por un arco de medio punto de cantera que sostiene una cruz de piedra. La fachada de la capilla es sobria y elegante: una sola puerta con arco y pilastras adosadas, todo labrado en cantera. El campanario remata con una cúpula sencilla coronada por una cruz.

En el interior, la nave semicircular está cubierta por una cúpula octagonal. Un arco antecede al altar principal, donde destaca un retablo de piedra dorada con dos columnas clásicas y un frontón recto abierto. En el centro se encuentra la imagen de Santa Bárbara, Virgen y Mártir, acompañada por representaciones del Sagrado Corazón de Jesús y San Gonzalo de Amaranto.

El barrio de Santa Bárbara Tetlanman se localiza a pocas cuadras al oeste del antiguo Rastro de Ferrería, hoy ocupado por la Arena Ciudad de México, y al norte de la estación de metro del mismo nombre. Muy cerca se extiende la Alameda Norte, uno de los parques más grandes de Azcapotzalco. En medio de este entorno urbano contemporáneo, la capilla permanece como un discreto guardián de siglos de historia.

Visitar la Capilla de Santa Bárbara Tetlanman es asomarse a los orígenes profundos de Azcapotzalco, un barrio donde el copal, los dioses prehispánicos y la arquitectura colonial siguen dialogando en silencio.