El Parque Lineal Gran Canal, también conocido como Avenida Fénix, es uno de los proyectos de reurbanización más significativos del oriente de la Ciudad de México. Construido sobre el antiguo Gran Canal del Desagüe, este parque urbano es un ejemplo claro de cómo la infraestructura hidráulica histórica puede transformarse en un espacio público vivo, verde y funcional para la comunidad.

Inaugurado en el verano de 2021, el Parque Lineal Gran Canal se extiende a lo largo de más de 5.6 kilómetros, desde la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente, en la alcaldía Venustiano Carranza, hasta las inmediaciones del Bosque de San Juan de Aragón, en Gustavo A. Madero. Su trazo rectilíneo sigue el antiguo cauce del canal, una obra de ingeniería que durante siglos fue clave para evitar inundaciones en la cuenca del Valle de México.

El nombre Avenida Fénix no es casual. Alude al renacimiento de un espacio que durante décadas estuvo abandonado, en ruinas o convertido en una barrera urbana. Hoy, este parque lineal ha resurgido como un corredor verde que conecta barrios, mejora la calidad de vida de miles de personas y recupera la memoria hidráulica de la ciudad.

El parque cuenta con más de 9 mil metros cuadrados de áreas verdes, plazas y andadores, así como zonas de juegos infantiles, parque canino, ciclopista, trotapista, skatepark y un foro al aire libre. También incorpora murales artísticos, un ágora pública y pabellones de servicios que fomentan el uso cultural, deportivo y recreativo del espacio.

Uno de los ejes centrales del proyecto es la sustentabilidad ambiental. El Parque Lineal Gran Canal forma parte de un amplio plan de reforestación urbana, con la plantación de 708 árboles y miles de arbustos. Además, integra pozos de captación pluvial que permiten infiltrar el agua de lluvia al acuífero, ayudando a la recarga de los mantos freáticos y a la mitigación del calor urbano, reduciendo la temperatura hasta en cinco grados centígrados.

Este parque también dialoga con la historia profunda de la ciudad. El Gran Canal del Desagüe se originó tras las grandes inundaciones de 1604 y 1607, cuando se decidió desviar el agua del antiguo lago de Texcoco hacia el río Tula. A lo largo de más de dos siglos, el canal y sus túneles fueron esenciales para el desarrollo de la capital. Hoy, ese pasado hidráulico se reinterpreta como espacio público, integrando paisaje, memoria y vida cotidiana.

Gracias a su fácil acceso desde las estaciones del Metro R. Flores Magón y Eduardo Molina, así como a su conexión con líneas del Metrobús, el Parque Lineal Gran Canal se ha convertido en un punto clave para la movilidad peatonal y el esparcimiento en el noreste de la ciudad. Actualmente beneficia de manera directa a más de 100 mil habitantes, revitalizando una zona históricamente marginada del mapa verde de la capital.

Más que un parque, el Parque Lineal Gran Canal es un ejemplo de cómo la Ciudad de México puede reinventar su infraestructura olvidada para crear espacios públicos incluyentes, sostenibles y cargados de historia.