En los últimos años, el acceso de las mujeres a la educación superior en México ha crecido de forma sostenida. Sin embargo, el reto ya no se limita a abrir oportunidades de estudio o empleo, sino a lograr que las profesionistas puedan mantenerse, crecer y alcanzar posiciones de liderazgo a lo largo de su trayectoria laboral. En ese contexto, la flexibilidad laboral comienza a perfilarse como una de las claves para retener talento femenino, especialmente entre quienes también desempeñan tareas de cuidado.
Datos del estudio “Retos y perspectivas del trabajo”, elaborado por WeWork y PageGroup, revelan que el 59 % de los profesionistas con hijos prefiere un modelo híbrido de trabajo. Además, cerca del 65 % considera ideal acudir a la oficina únicamente tres días por semana, una señal clara de que los esquemas laborales más flexibles son cada vez más valorados por quienes buscan equilibrar vida personal y desarrollo profesional.
Este cambio en las expectativas laborales coincide con una discusión más amplia que suele intensificarse cada año en torno al Día Internacional de la Mujer. Hoy la conversación sobre igualdad de género ya no se enfoca únicamente en el acceso a la educación o al empleo, sino también en la permanencia dentro de sectores estratégicos y en la posibilidad de ocupar puestos de liderazgo.
En México, la participación femenina en áreas vinculadas a la ciencia y la tecnología sigue siendo limitada. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad, solo tres de cada diez profesionistas que eligieron carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas pertenecen a mujeres. Esta proporción resulta particularmente llamativa si se considera que ellas representan más de la mitad de la matrícula universitaria del país.
La brecha también tiene raíces tempranas. Informes elaborados por UNICEF y el programa internacional Programme for International Student Assessment indican que mientras cerca del 28 % de los niños mexicanos de 15 años manifiesta interés por estudiar ciencias o ingenierías, solo alrededor del 9 % de las niñas expresa esa misma intención. A escala global, el Foro Económico Mundial estima que, al ritmo actual, cerrar completamente la brecha de género podría tardar más de un siglo.
Aun cuando muchas mujeres logran ingresar al mercado laboral, otro obstáculo aparece con frecuencia durante los primeros años de carrera. En México, las mujeres siguen concentrando la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, con cerca de 39.7 horas semanales dedicadas a estas actividades, frente a 18.2 horas en el caso de los hombres. Esta diferencia impacta directamente su permanencia en sectores que demandan horarios rígidos o alta presencialidad.
La maternidad, por ejemplo, suele convertirse en un punto de inflexión para muchas profesionistas altamente capacitadas. No porque su talento o preparación disminuyan, sino porque las estructuras laborales tradicionales no siempre contemplan las distintas etapas de la vida personal.
En este contexto, la infraestructura corporativa también empieza a cobrar relevancia. El mismo estudio señala que alrededor del 40 % de las personas con hijos considera que contar con guarderías o servicios de cuidado infantil en oficinas representa una ventaja competitiva. Para muchas mujeres, estas condiciones pueden marcar la diferencia entre continuar desarrollando su carrera o abandonar ciertos sectores laborales.
Según explica Leydis Castro, People Partner Manager de WeWork México, el reto actual consiste en adaptar las estructuras laborales a las nuevas realidades profesionales y personales.
Más que una discusión sobre acceso, el debate actual gira en torno a la permanencia. México ya forma a mujeres con talento en áreas científicas, tecnológicas y empresariales; el siguiente paso es construir entornos laborales capaces de retenerlas, impulsar su crecimiento y permitir que lleguen a espacios de toma de decisiones.
Los modelos híbridos, los horarios flexibles y los espacios de trabajo cercanos al hogar comienzan a perfilarse como herramientas que pueden contribuir a ese objetivo. En un mercado laboral cada vez más competitivo, estas condiciones no solo benefician a las profesionistas, sino que también pueden convertirse en una estrategia clave para que las empresas conserven talento altamente calificado.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.