La llegada de la primavera suele marcar nuevos ritmos en la cocina, y en Charco ese cambio de estación se traduce en una carta renovada donde el ingrediente fresco y la técnica contemporánea toman protagonismo. El chef Ricardo Verdejo presenta un nuevo menú que gira en torno al concepto de dining fine, una propuesta que busca equilibrar precisión culinaria, creatividad y una experiencia gastronómica relajada.

Ubicado sobre el Museo del Chocolate, en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, el restaurante combina su cocina de temporada con una vista privilegiada hacia el Templo Mayor, uno de los escenarios más emblemáticos del paisaje urbano capitalino.

Una carta donde el ingrediente marca el ritmo

El nuevo menú de primavera se construye alrededor de productos frescos y técnicas que dialogan con distintas tradiciones culinarias. La propuesta se mueve entre la ligereza vegetal y preparaciones más intensas que aportan contraste a la experiencia.

Entre los platos que inauguran la temporada destacan los canelones fríos de jícama con shiso, XO de chapulín y dashi de frutas, una combinación que juega con notas frescas y umami. También aparece el roll de papaya con espárragos acompañado de vinagreta de jengibre y cítricos, una preparación ligera que enfatiza la textura y la acidez.

Otra de las propuestas vegetales es el tartar de coliflor ahumado con emulsión de hierbas y hoshi natto, un plato que coloca al ingrediente vegetal en el centro del discurso gastronómico del restaurante.

Preparaciones de carácter dentro del menú de temporada

La carta también integra platos de mayor profundidad que amplían el recorrido culinario. Entre ellos se encuentra el magret de pato servido con pipián de pepita de calabaza, una combinación que enlaza técnica contemporánea con sabores de tradición mexicana.

A la par aparecen propuestas como el pollito de leche rostizado con lemongrass y piña brûlée, o el NY de Wagyu Cross acompañado de vegetales al miso rojo y jus de ajo negro, platos que muestran la versatilidad de la cocina del chef y su interés por cruzar referencias culinarias.

Postres que cierran la experiencia primaveral

El recorrido concluye con una selección de postres pensados para la temporada. Entre ellos destaca la pavlova de ruibarbo y frambuesas, que apuesta por notas frutales y ácidas, así como un bizcocho de chocolate con ciruelas y Earl Grey que aporta un cierre aromático al menú.

Con esta nueva carta, Charco reafirma su intención de explorar la estacionalidad desde una cocina que combina técnica contemporánea, ingredientes locales y una visión gastronómica abierta a múltiples influencias.