Cada primavera, la gastronomía de la Ciudad de México se reúne en un mismo lugar para celebrar uno de los festivales culinarios más esperados del año. La edición 2026 de Sabor es Polanco volvió a demostrar por qué se ha consolidado como una de las grandes fiestas sibaritas del país, con más de 80 restaurantes, cientos de platillos y una jornada entera dedicada a probar, descubrir y celebrar la cocina mexicana e internacional.

El formato del evento es simple pero irresistible: recorrer los distintos stands y probar algunos de los platillos más representativos de restaurantes icónicos de la ciudad, mientras se descubren nuevas propuestas gastronómicas.

Un recorrido gastronómico entre clásicos y nuevas propuestas

La ruta culinaria comenzó con un guiño a la cocina oaxaqueña en el espacio del chef Carlos Galán del restaurante Guzina Oaxaca. Ahí, dos preparaciones captaron de inmediato la atención del público: la tlayuda crujiente y un yiki bañado en mole, una combinación que resume la riqueza de los sabores del sur de México.

De ahí, el recorrido continuó hacia el restaurante Miralto, ubicado en el piso 41 de la Torre Latinoamericana. Su propuesta incluyó un linguini al parmesano preparado al momento y unas croquetas que rápidamente se convirtieron en uno de los bocados más celebrados del recorrido.

El menú del festival también permitió reencontrarse con clásicos de la gastronomía internacional, como la legendaria hamburguesa de The Palm, así como con sabores de Medio Oriente en el keppe bola con jocoque del restaurante Adonis.

Del mar a la parrilla en una sola jornada

Uno de los puntos más concurridos fue el espacio de Barra Baja California, donde los ostiones frescos se convirtieron en uno de los imperdibles del festival.

El momento más espectacular llegó en el stand de De Costa a Costa, donde se realizó un ronqueo de atún de alrededor de 50 kilos frente al público. Además de tostadas frescas, lxs asistentes pudieron conocer distintos cortes del pescado, incluido el kamatōro, una de las partes más apreciadas por su textura y sabor.

Entre un stand y otro también aparecieron otros favoritos del público, como la propuesta del restaurante Tandoor, las especialidades tradicionales de Testal o los clásicos de Los Panchos.

Vinos, mezcales y experiencias para acompañar la fiesta gastronómica

Más allá de la comida, Sabor es Polanco 2026 ofreció una amplia selección de bebidas que incluyó vinos, mezcales, cocteles y destilados artesanales. Entre las sorpresas de la jornada destacó un destilado de tuna, que llamó la atención por su perfil aromático poco común.

La experiencia se complementó con catas, activaciones de patrocinadores y distintas actividades que mantuvieron el ambiente festivo durante todo el día.

Una fiesta gastronómica que sigue creciendo

Después de horas de probar platillos, bebidas y recorrer decenas de stands, la sensación final fue clara: Sabor es Polanco sigue siendo una de las mejores vitrinas para explorar la diversidad gastronómica de la ciudad.

Entre restaurantes consolidados, nuevas propuestas y chefs reconocidos, el festival ofrece un panorama amplio de lo que ocurre hoy en la cocina mexicana y en la escena culinaria internacional que converge en la capital.

Al final del día, la promesa queda en el aire: volver el próximo año para seguir descubriendo sabores. Porque si algo confirma este evento es que la gastronomía de la Ciudad de México siempre tiene algo nuevo que ofrecer.

@rodrigodelgado_84

Entre Tlayudas, Keppe, Hamburguesas y Ronqueos de Atún, así se vivió Sabor Es Polanco 2026… . #food #foodie #saboespolanco #gastronomia #burger

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