En una habitación de hotel, lejos del ruido del mundo, un hombre se enfrenta a lo único que no puede posponerse: la memoria. Así comienza Acomodar, una pieza que aterriza en Centro Nacional de las Artes como una experiencia teatral contenida, casi susurrada, donde cada palabra pesa lo mismo que un recuerdo.

La obra, escrita y dirigida por Pascal Rambert, se presenta por primera vez en México en una versión que no solo traduce el idioma, sino también las emociones. Aquí, el duelo no es únicamente ausencia: también es celebración, eco y permanencia.

Un monólogo que se siente como confesión

En escena, Alberto Lomnitz encarna a un hombre que, tras recibir un reconocimiento a su trayectoria, queda solo frente al recuerdo del gran amor de su vida. No hay artificios que distraigan. La obra se construye desde la palabra, el silencio y la presencia.

El resultado es un monólogo que no busca respuestas fáciles. Más bien abre una grieta por donde se cuelan preguntas incómodas: cómo seguir cuando alguien ya no está, qué significa despedirse, si el amor puede sobrevivir al tiempo o incluso a la muerte.

Un puente escénico entre Francia y México

Lejos de ser una simple adaptación, esta versión de Acomodar dialoga con el contexto mexicano. La mirada europea sobre la pérdida se entrelaza con una sensibilidad donde la muerte también puede ser ritual, memoria compartida y, en ciertos momentos, celebración de la vida.

La presencia de Pascal Rambert en la dirección refuerza ese cruce cultural. Su relación con la escena mexicana no es reciente: lleva años explorando el idioma y sus resonancias, encontrando en el español una musicalidad distinta, cargada de matices emocionales.

Teatro para escuchar lo que normalmente evitamos

La propuesta escénica apuesta por la sobriedad. No hay exceso visual ni distracciones. Todo está puesto al servicio de una experiencia íntima donde el espectador casi se convierte en testigo de una confesión.

En ese espacio mínimo, la obra encuentra su fuerza. Porque hablar de la muerte, aquí, no es un acto solemne sino profundamente humano. Y tal vez, en ese gesto, aparece la posibilidad de entender la despedida como otra forma de amor.

Temporada y funciones

Acomodar se presentará del 27 de marzo al 26 de abril en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes, con funciones de jueves a domingo. La temporada hace una pausa del 2 al 5 de abril.