En los laberintos universitarios de Universidad Nacional Autónoma de México, donde el conocimiento suele imponerse sobre el misterio, existe un rincón que desafía toda lógica. Dentro de la Facultad de Psicología de la UNAM, un pasillo largo y aparentemente común ha ganado un apodo que eriza la piel: el Pasillo de las Psicofonías.
De día, parece un corredor más. De noche, se transforma en un escenario donde el silencio no está vacío… sino ocupado.
Voces que no deberían existir
Las psicofonías, esas supuestas grabaciones de voces de origen desconocido, son el corazón de esta leyenda. Estudiantes y curiosxs han llevado grabadoras, celulares y equipos más sofisticados con la esperanza de captar algo. Y algunxs aseguran haberlo logrado.
Susurros sin dueño. Frases incompletas. Llamados que no provienen de nadie visible.
Hay quienes dicen que al reproducir los audios, las voces parecen responder preguntas… como si alguien, o algo, estuviera del otro lado escuchando.
Un pasillo donde nada está quieto
Pero no todo es sonido.
Puertas que se abren solas, luces que parpadean como si dudaran de su propia existencia y una sensación constante de ser observadx forman parte del repertorio nocturno. No es raro que quienes cruzan el pasillo aceleren el paso sin saber exactamente por qué.
Una inquietud que no se explica… pero se siente.
El rostro en la oscuridad
Un exalumno relató que, una noche de noviembre, caminaba solo por ese pasillo. El eco de sus pasos parecía acompañarlo, hasta que algo más apareció.
Entre las sombras, una forma comenzó a definirse. Un rostro.
No era claro, no era fijo. Se movía de manera extraña, como si no perteneciera a ese espacio. El estudiante no se acercó. Tampoco lo intentó entender. Simplemente se fue.
Después, al revisar unas fotografías, descubrió una mancha blanca que muchxs interpretaron como una cara. Algunxs hablaron de fantasmas. Otrxs, de Pareidolia, ese truco del cerebro que convierte sombras en rostros.
Pero hay detalles que no encajan del todo.
Entre ciencia y lo inexplicable
El Pasillo de las Psicofonías vive en esa frontera incómoda entre la razón y el escalofrío. La ciencia sugiere interferencias, fallas técnicas o sugestión. La experiencia, en cambio, deja dudas abiertas… como puertas que se mueven solas.
Quizá todo tenga una explicación lógica.
O quizá, en ese pasillo, las voces no son ecos… sino intentos de ser escuchadas.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.