El arte contemporáneo ya no se limita a lo que se ve. A veces se escucha, se percibe y hasta se atraviesa con el cuerpo. Eso propone Planeta Complejo Diversidad, una exposición internacional que convierte al Centro de Cultura Digital en un espacio de experimentación donde convergen sonido, imagen y tecnología.

La muestra, desarrollada en colaboración con la red MUSLAB, reúne obras de más de 250 artistas provenientes de 56 países, configurando un mapa sensorial que explora cómo se construyen las identidades en un mundo atravesado por la globalización y la crisis ambiental.

Arte sonoro y tecnología para entender el presente

Lejos de una exposición tradicional, Planeta Complejo Diversidad propone una experiencia inmersiva. Aquí, el arte electroacústico, el video y la fotografía dialogan como si fueran capas de un mismo lenguaje. Cada pieza funciona como un microcosmos donde se cruzan territorio, memoria y tecnología.

La curaduría, a cargo de Pedro Castillo Lara y Manolo Cocho, organiza el recorrido en tres ejes que invitan a pensar en los sistemas que habitamos: lo local frente a lo global, las crisis contemporáneas y la relación con el entorno natural.

Más que ofrecer respuestas, la exposición abre preguntas. ¿Cómo se transforma la cultura en contextos de cambio acelerado? ¿Qué papel juega la diversidad en la evolución de los ecosistemas sociales y creativos?

De lo íntimo a lo global en clave sensorial

Entre las piezas destaca el trabajo del artista Antonio del Rivero, quien propone un diálogo entre mitologías mexicanas y croatas a partir del temazcal como símbolo de origen y transformación. La obra se complementa con una composición del músico Fabián Ávila, construida a partir de sonidos orgánicos como el latido del corazón o la respiración.

Este tipo de propuestas sintetiza el espíritu de la muestra: llevar lo íntimo hacia lo universal mediante lenguajes que trascienden lo verbal.

Una experiencia que va más allá de la sala

Además del recorrido expositivo, el proyecto incluye una programación paralela con conciertos, talleres, charlas y actividades para distintos públicos. La idea es ampliar la experiencia más allá de la contemplación y convertirla en un espacio de aprendizaje y participación.

Durante la inauguración, la galerista Yvonamor Palix reflexionó sobre el papel de la tecnología en el arte contemporáneo, subrayando que el reto no está en la herramienta, sino en cómo se utiliza. En ese sentido, la exposición también funciona como un punto de partida para pensar el futuro de la creación artística.

Diversidad como eje de la creación contemporánea

El concepto de diversidad atraviesa toda la muestra, no solo como tema, sino como principio estructural. Las obras reunidas evidencian que la multiplicidad de voces, contextos y perspectivas es lo que permite que el arte evolucione y dialogue con su tiempo.

En un mundo donde las fronteras culturales son cada vez más difusas, Planeta Complejo Diversidad plantea una idea clara: entender el presente implica escuchar muchas voces al mismo tiempo.

La exposición estará abierta al público hasta el 10 de mayo de 2026 en el Centro de Cultura Digital, con entrada libre y actividades paralelas que amplían su alcance.