Correr en la ciudad tiene algo de ritual contemporáneo. No se trata solo de avanzar kilómetros, sino de habitar el espacio público de otra forma, de convertir avenidas y parques en territorios compartidos. Bajo esa lógica, el adidas Splits Ciudad de México inicia una nueva edición con el Split 9K, una carrera que, más que inaugurar un calendario, activa una comunidad.

El próximo 12 de abril, ocho mil corredores tomarán la salida en el Parque de los Venados, en la alcaldía Benito Juárez, para recorrer una ruta renovada que propone redescubrir la ciudad desde el movimiento. La carrera no solo abre el serial, también establece el ritmo de los meses por venir.

Un circuito que acompaña procesos y no solo metas

Con más de una década en el calendario deportivo del país, adidas Splits se ha consolidado como una plataforma que acompaña a corredores de distintos niveles. Desde quienes se atan los tenis por primera vez hasta quienes entrenan para distancias mayores, el circuito funciona como una especie de brújula: marca dirección, pero cada quien decide la velocidad.

Organizado por HubSports en colaboración con adidas, este serial se despliega en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sumando en 2026 un total de ocho carreras que van de los 9 a los 30 kilómetros. En conjunto, convocan a más de 50 mil participantes, lo que lo convierte en uno de los encuentros deportivos más relevantes del país.

Más que una serie de competencias, se trata de un proceso progresivo. Después del 9K, el calendario continúa con distancias de 12K en mayo, 16K en junio y 30K en julio, diseñadas para preparar el camino hacia el medio maratón y el maratón de la capital.

El 9K como punto de partida y experiencia compartida

El Split 9K ocupa un lugar particular dentro del circuito. Es la distancia donde todo comienza: la primera inscripción, la primera meta, el primer momento en que la ciudad se sincroniza con miles de pasos que, aunque distintos, avanzan en la misma dirección.

Para algunos corredores representa el inicio de un objetivo mayor. Para otros, la continuidad de un hábito que ya forma parte de su vida cotidiana. En ambos casos, la experiencia rebasa lo individual y se convierte en algo colectivo.

Correr, en este contexto, deja de ser un acto solitario. Se transforma en una práctica social que toma parques, calles y avenidas, donde el esfuerzo personal se entrelaza con la energía del grupo. Cada carrera funciona como un punto de encuentro donde se cruzan historias, ritmos y motivaciones.

La ciudad como escenario vivo

El recorrido que inicia y concluye en el Parque de los Venados suma una nueva lectura del paisaje urbano. La ruta no solo guía a los corredores, también los invita a redescubrir su entorno: la ciudad deja de ser un fondo y se convierte en protagonista.

En este tipo de eventos, el espacio público se resignifica. Las calles, habitualmente dominadas por el tránsito, se abren a otra dinámica, donde el cuerpo en movimiento dicta el ritmo. Es ahí donde el running encuentra su dimensión cultural: una práctica que transforma la manera en que se vive la ciudad.

Un inicio que proyecta todo el año

El arranque del adidas Splits 2026 no es solo una fecha en el calendario. Es el punto de partida de un proceso que se construye con disciplina, constancia y comunidad. Cada kilómetro recorrido en abril anticipa lo que vendrá en los siguientes meses: un camino progresivo hacia metas personales que, en el trayecto, se vuelven colectivas.

En una ciudad que no se detiene, correr se convierte en una forma de apropiarse del tiempo. Y el adidas Split 9K es, para miles de personas, el primer paso de esa historia.