Han pasado casi veinte años desde que El diablo viste a la moda convirtió una taza de café en símbolo de estrés editorial, glamour corporativo y obediencia absoluta al universo fashion. Bastaba escuchar el nombre de Miranda Priestly para imaginar tacones sonando sobre pisos impecables y asistentes corriendo por Nueva York con cafés perfectamente calientes. Ahora, ese imaginario regresa convertido en menú.

Starbucks anunció una colaboración internacional con El diablo viste a la moda 2, la nueva película de 20th Century Studios que llegará a los cines el próximo 30 de abril. Como parte de la campaña, la cadena presentó una colección de bebidas inspiradas en algunos de los personajes más recordados de la franquicia, llevando el universo de Runway Magazine directamente al ritual cotidiano del café.

La colaboración no parece casual. Desde la primera película, Starbucks aparecía como parte natural de la maquinaria frenética del mundo editorial: vasos en mano, pedidos imposibles y asistentes sobreviviendo a base de espresso. Esa estética laboral de lujo ansioso terminó convirtiéndose en uno de los elementos más reconocibles del filme, especialmente para toda una generación que creció viendo a Andy Sachs atravesar oficinas como si fueran pistas de guerra disfrazadas de pasarela.

A partir del 28 de abril, los usuarios de la app de Starbucks podrán encontrar cuatro bebidas inspiradas en distintos personajes de la película. Cada una intenta traducir personalidad y estilo en forma de café, leche y jarabes.

El menú incluye “La de Miranda Latte”, un latte extra caliente, sin espuma y con un shot adicional de espresso preparado con leche deslactosada, en clara referencia a la precisión quirúrgica con la que Miranda Priestly exige absolutamente todo. También aparece “La de Andy Cappuccino”, preparada con bebida de avena, jarabe de caramelo y canela, pensada como una representación del tránsito entre la inseguridad y la sofisticación que vive el personaje.

La selección continúa con “La de Nigel Doppio Espresso con Panna”, un espresso intenso con mocha que intenta reflejar el carácter elegante y mordaz del director de arte favorito de los fans, y “La de Emily Chai Latte Frío”, una bebida con chai, caramelo y leche de almendra que recupera el ritmo acelerado y neurótico de Emily Charlton, probablemente una de las asistentes más estresadas en la historia del cine contemporáneo.

La campaña también tendrá presencia dentro de la propia película y contará con activaciones especiales en Estados Unidos. La tienda Starbucks Reserve Empire State Building ofrecerá ejemplares promocionales de Runway Magazine, la revista ficticia que funciona como núcleo del universo de la saga.

Más allá de la estrategia comercial, la colaboración confirma algo curioso: El diablo viste a la moda dejó de ser únicamente una película sobre moda hace tiempo. Se transformó en un objeto cultural que sigue definiendo imaginarios sobre trabajo, ambición, estética y consumo, especialmente entre quienes crecieron soñando con oficinas elegantes mientras desarrollaban ansiedad laboral prematura en HD.

Las bebidas estarán disponibles por tiempo limitado en tiendas Starbucks participantes de México del 28 de abril al 24 de mayo. Un pequeño desfile líquido donde el café se convierte, literalmente, en parte del vestuario.