Mirarse al espejo y no reconocerse del todo. Esa grieta mínima, casi doméstica, es el punto de partida de Moscarda, el montaje inspirado en la obra de Luigi Pirandello que aterriza en el Foro Shakespeare con una propuesta íntima y perturbadora sobre la identidad contemporánea.

La historia sigue a Ángelo Moscarda, un hombre cuya estabilidad se rompe cuando un comentario aparentemente trivial de su esposa —una observación sobre su nariz— lo enfrenta a una revelación inquietante: no es una sola persona, sino muchas, tantas como las versiones que los demás construyen de él. A partir de ese instante, su realidad se fragmenta en una serie de espejos donde el yo se multiplica hasta volverse inasible.

Bajo la dirección y dramaturgia de Verónica Albarrán, la puesta retoma la esencia filosófica de la novela Uno, ninguno y cien mil para traducirla en un lenguaje escénico que apuesta por la desnudez y la evocación. En escena, Eduardo Candás y Alexia Ávila sostienen un duelo interpretativo donde la identidad se construye y se desmorona frente a los ojos del espectador.

El espacio escénico renuncia al exceso. Muebles antiguos y objetos en desuso delinean un entorno que parece suspendido en el tiempo, mientras la iluminación, activada por los propios actores mediante lámparas y velas, genera un juego de claroscuros que remite tanto al cine negro como al expresionismo alemán. El resultado es una atmósfera onírica donde lo íntimo se vuelve inquietante.

Más allá de su raíz literaria, Moscarda dialoga con preguntas urgentes del presente. En una época atravesada por redes sociales, pantallas y versiones digitales de nosotros mismos, la obra reactualiza el conflicto pirandelliano: quiénes somos cuando estamos expuestos a la mirada constante de los otros. La identidad, lejos de ser estable, aparece como un territorio en disputa.

La propuesta está dirigida a público adulto y encuentra eco especialmente en quienes se interesan por el teatro psicológico y las narrativas que exploran la mente humana. Aquí, la locura no es un punto de llegada, sino un proceso que revela la fragilidad de las certezas.

Con temporada del 10 al 31 de mayo de 2026, Moscarda se presenta los domingos a las 13:00 horas en el Foro Principal del Foro Shakespeare. Más que una adaptación, se trata de una experiencia que convierte el escenario en un espejo incómodo, donde cada espectador podría descubrir que también habita en múltiples versiones de sí mismo.