Escuchar un disco puede ser un acto cotidiano. Escucharlo colectivamente, en vinilo y acompañado de historias sobre su creación, transforma la experiencia en algo mucho más cercano a una exploración sonora. Bajo esa idea, el Teatro Sergio Magaña recibirá una edición especial de Jazz en las Rocas, una listening party dedicada al centenario del nacimiento de Miles Davis.

El encuentro, organizado por Not a Bot en colaboración con la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, se realizará el próximo 21 de mayo a las 19:00 horas y propone un recorrido por la obra, las obsesiones musicales y el contexto creativo de una de las figuras más influyentes en la historia del jazz.

Lejos de funcionar como una conferencia tradicional, el formato de listening party apuesta por una escucha activa. A lo largo de la sesión, Adrián Barreto y Jordi Funtanet guiarán al público entre canciones, anécdotas y conversaciones alrededor de los discos que marcaron la trayectoria de Davis. La música será reproducida en vinilo, un detalle que añade textura y profundidad a la experiencia, casi como si cada crujido del acetato ayudara a reconstruir otra época.

Hablar de Miles Davis implica recorrer buena parte de la evolución del jazz en el siglo XX. Desde el bebop hasta el jazz fusión, su carrera atravesó múltiples transformaciones sonoras y redefinió constantemente los límites del género. A lo largo de casi cinco décadas, el músico estadounidense participó en movimientos fundamentales como el cool jazz, el hard bop y el modal jazz, además de abrir caminos experimentales que mezclaron improvisación con rock, funk y música eléctrica.

En 1959 publicó Kind of Blue, considerado por muchos críticos y músicos como el álbum de jazz más influyente de todos los tiempos. Años después, discos como Bitches Brew transformaron radicalmente la relación entre jazz y música popular contemporánea. Su impacto también se extendió a las generaciones de músicos que pasaron por sus agrupaciones, entre ellos John Coltrane y Herbie Hancock, quienes terminarían convirtiéndose en figuras esenciales del género.

La sesión en el Teatro Sergio Magaña buscará justamente alejarse de la imagen intocable del mito para acercarse a los procesos creativos, las decisiones artísticas y las tensiones personales que dieron forma a su música. Más que un homenaje nostálgico, la idea es escuchar nuevamente a Miles Davis desde el presente y entender por qué sus composiciones continúan dialogando con nuevas generaciones.

En una ciudad donde los espacios de escucha colectiva comienzan a ganar terreno entre cinéfilos y melómanos, propuestas como esta convierten al teatro en una especie de cápsula sonora: un lugar donde la música no sólo se oye, sino que también se conversa, se contextualiza y se comparte.