El fútbol suele asociarse con estadios, rivalidades y grandes torneos, pero también puede convertirse en una herramienta para explorar la memoria, las emociones, la identidad y las tensiones sociales. Con esa premisa, Teatro UNAM presenta La mano de Dios: fútbol y teatro, una propuesta que del 5 al 28 de junio transformará el balompié en materia escénica a través de lecturas dramatizadas, un laboratorio de creación y actividades abiertas al público.
La iniciativa forma parte de Cancha Expandida, programa multidisciplinario impulsado por CulturaUNAM con motivo de la próxima Copa Mundial de Futbol de 2026. Lejos de centrarse únicamente en el aspecto deportivo, el proyecto propone reflexionar sobre el fútbol como un fenómeno cultural capaz de generar narrativas, vínculos comunitarios y experiencias compartidas.
La programación arranca el 5 de junio con la lectura dramatizada de El camino del insecto, del dramaturgo mexicano David Gaitán. Bajo la dirección de Luis Enrique Armenia, la obra sitúa al público en un México futurista donde coinciden una final mundialista y un proceso electoral. Mientras el portero de la selección nacional pierde la vista justo antes de enfrentar un penal decisivo, una dictadura que ha permanecido décadas en el poder busca eliminar a un candidato opositor. La pieza reflexiona sobre la construcción de héroes nacionales, el poder y la muerte.
El ciclo continuará el 19 de junio con Los días de la Fragilidad, del argentino Andrés Gallina, dirigida por Frida Barco. La historia sigue a dos jóvenes unidos por el amor y el fútbol: ella es la goleadora de un club local y él un poeta mudo encargado de escribir los cantos de la afición. La obra explora la sensibilidad, el deseo y la vulnerabilidad a través de una mirada poética.
El 26 de junio llegará El gato de Schrödinger, del dramaturgo uruguayo Santiago Sanguinetti. También dirigida por Luis Enrique Armenia, la pieza mezcla humor, ciencia ficción y absurdo para presentar un universo donde un futbolista abandona el partido en pleno juego, dos enormes peluches son las mascotas oficiales del equipo y distintos universos colisionan dentro de un estadio.
Las tres lecturas forman parte del libro La mano de Dios: fútbol y teatro, compilado por Guillermo Heras, y serán interpretadas por egresados del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Todas las funciones se realizarán a las 19:00 horas en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario y tendrán entrada gratuita hasta completar aforo.
Además de las lecturas, el programa incluye el taller-laboratorio La cancha como archivo corporal: narrativas del cuerpo en juego, desarrollado en colaboración con Danza UNAM. Coordinado por Checho Tamayo, Rodrigo Vázquez Maya y Cynthia Laureen Ordóñez Pérez, el proyecto investigará cómo los movimientos, gestos y dinámicas propias del fútbol pueden convertirse en herramientas para la creación escénica contemporánea.
El resultado de este proceso se compartirá con el público el 26 de junio mediante una muestra de trabajo en proceso en la Explanada de la Espiga, donde los participantes presentarán los hallazgos de su exploración artística.
Como cierre de actividades, el 27 de junio se realizará el torneo de futbolito La cancha también es escena, una jornada abierta a la comunidad teatral y al público en general que busca fomentar la convivencia y el intercambio entre creadoras, creadores y espectadores. Más que una competencia, la actividad plantea el juego como una experiencia colectiva capaz de generar nuevas conexiones y proyectos.
Con esta programación, Teatro UNAM propone ampliar la mirada sobre uno de los fenómenos culturales más influyentes de la actualidad. Entre la escena y el deporte, La mano de Dios convierte la cancha en un espacio para pensar el presente, explorar el cuerpo como territorio narrativo y descubrir nuevas formas de encuentro a través del arte.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.