En Italia existen costumbres gastronómicas que sobreviven al paso de los siglos. Una de ellas es el famoso Giovedì Gnocchi o “jueves de gnocchi”, una tradición nacida en Roma durante el siglo XIX que invita a disfrutar de un plato abundante antes de la llegada del fin de semana. Hoy, esta costumbre sigue viva en distintos rincones del mundo y en la Ciudad de México encuentra un hogar perfecto en Ninna Pastificio, uno de los restaurantes italianos más encantadores de Santa María la Ribera.
Ubicado a unos pasos del emblemático Kiosco Morisco, dentro de una elegante casona de principios del siglo XX, Ninna Pastificio se ha convertido en uno de los referentes gastronómicos de la colonia gracias a su apuesta por la cocina italiana tradicional, la elaboración artesanal de pasta fresca y una atmósfera que invita a prolongar la sobremesa.
Como parte de esta celebración semanal, cada jueves el restaurante ofrece una selección especial de gnocchi acompañados de una copa de vino por $270 pesos. Una oportunidad ideal para acercarse a una de las tradiciones culinarias más queridas de Italia y descubrir diferentes interpretaciones de este clásico platillo elaborado con papa.
Entre las opciones disponibles destaca el Ragù Bianco, una receta reconfortante preparada con carne de res troceada a mano, chícharos cocinados en vino blanco y un delicado toque de laurel. El resultado es una salsa profunda y aromática que acompaña perfectamente la textura suave de los gnocchi.
Para quienes prefieren sabores frescos y herbales, la opción de Pesto reúne albahaca, piñones, ajo, queso Parmigiano Reggiano y aceite de oliva en una combinación que representa algunos de los ingredientes más emblemáticos de la cocina italiana. Cada bocado ofrece notas intensas y fragantes que evocan el Mediterráneo.
Los amantes de los quesos encontrarán una alternativa irresistible en la versión con Gorgonzola, una salsa cremosa elaborada con este tradicional queso azul italiano y crema, que aporta profundidad y un carácter ligeramente intenso al platillo.
Otra de las propuestas es el clásico Pomodoro, preparado con salsa de tomate, ricota y queso parmesano. Una receta sencilla en apariencia, pero capaz de demostrar cómo unos pocos ingredientes de calidad pueden construir sabores memorables.
La selección se completa con uno de los platos más representativos de la gastronomía romana: Cacio e Pepe, donde el protagonismo recae en el queso pecorino romano y la pimienta recién triturada. Una preparación minimalista que resume la filosofía de muchas recetas italianas: pocos ingredientes, máxima técnica y gran sabor.
La experiencia puede acompañarse con una copa de vino a elegir. Los amantes de los tintos pueden optar por Adonis, un Merlot procedente de la región italiana de Abruzzo, mientras que quienes prefieren vinos blancos encontrarán en Rocca Italia Pinot Grigio, originario de la región de Venezie, una opción fresca y ligera para equilibrar los sabores de la pasta.
La propuesta cobra aún más sentido en Santa María la Ribera, una colonia que vive un renovado auge cultural y gastronómico. Entre calles arboladas, edificios históricos y una intensa vida de barrio, Ninna Pastificio se integra de forma natural al espíritu de la zona. Su cocina abierta permite observar el trabajo de los pastaiolos mientras elaboran pasta fresca con sémola de trigo duro, siguiendo métodos tradicionales que remiten a las mesas familiares del sur de Italia.
Más allá de la promoción de los jueves, la visita puede complementarse con otras especialidades de la casa, desde entradas y ensaladas hasta las pizzas romanas elaboradas por su proyecto hermano, Cosimo Pizzería. Todo ello convierte a este rincón siciliano en una excelente excusa para redescubrir Santa María la Ribera a través de sus sabores.
Para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica sin salir de la Ciudad de México, los jueves de gnocchi en Ninna Pastificio ofrecen una deliciosa puerta de entrada a una tradición italiana que lleva más de un siglo reuniendo a familias y amigos alrededor de la mesa.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.