En la Ciudad de México, el futbol también se vive alrededor de la mesa. Entre tapas, arroces y brindis, el restaurante Emilio se ha convertido en un punto de encuentro para quienes desean seguir la participación de España en la temporada mundialista sin renunciar a una experiencia gastronómica de alto nivel.
Ubicado sobre la calle Emilio Castelar, en Polanco, este espacio de cocina española perteneciente a Grupo Carolo ha decidido abrazar la emoción del torneo y transformarse en la Casa de España en la capital mexicana. La propuesta combina transmisiones de los encuentros más esperados con una atmósfera que celebra la tradición culinaria española y la convivencia que suele surgir alrededor del deporte.
La elección no es casual. España llega a la competencia como una de las selecciones mejor posicionadas en el ranking de la FIFA y como una de las favoritas para disputar el título. Esto ha despertado el entusiasmo tanto de la comunidad española residente en México como de aficionados locales y visitantes internacionales que buscan lugares donde compartir cada partido.
En ese contexto, Emilio apuesta por una experiencia que va más allá de las pantallas. Su menú rinde homenaje a la cocina española con una selección de pintxos y platillos elaborados a la leña que invitan a compartir. Entre las opciones destacan la gilda de anchoa con aceitunas y queso manchego, el pan tomate con tortilla de patatas, el pintxo de solomillo con salsa foie y la gilda de pulpo con aceitunas fritas.
La oferta gastronómica también incluye preparaciones más contundentes como el lechón asado con patatas panaderas y cebolla caramelizada, el arroz negro con pulpo y calamar acompañado de alioli, además del chuletón de rib eye y la costilla de cerdo con miel y mostaza.
Para acompañar los partidos, el restaurante ha preparado tablas especiales con cuatro pintxos y una cerveza Estrella Galicia, una combinación pensada para recrear el ambiente de las tabernas y bares españoles donde el futbol suele vivirse con intensidad.
La experiencia se vuelve todavía más festiva durante los encuentros de México y España. En los minutos finales de cada partido, cuando la tensión y la emoción alcanzan su punto máximo, los asistentes podrán disfrutar de shots de tequila de cortesía, una forma de celebrar la conexión entre ambas culturas y el entusiasmo que despierta el deporte.
Con esta iniciativa, Emilio busca consolidarse como un espacio donde la gastronomía y el futbol dialogan de manera natural. Más que un restaurante, se presenta como un lugar de reunión para compartir emociones, conversar y disfrutar de una tradición que convierte cada comida en una celebración.
Durante esta temporada mundialista, Emilio abre sus puertas a quienes quieran vivir los partidos desde una perspectiva distinta, donde el sabor de España y la pasión por el futbol se encuentran en el corazón de Polanco.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.