La eliminación de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 no impidió que la Ciudad de México se convirtiera, una vez más, en un gran punto de encuentro para miles de aficionados. El partido entre México e Inglaterra reunió a más de un millón 350 mil personas en las pantallas públicas instaladas a lo largo de Paseo de la Reforma, el Zócalo y distintos Festivales Futboleros distribuidos en la capital.
Desde las primeras horas del domingo, familias, grupos de amigos y visitantes nacionales e internacionales comenzaron a ocupar los espacios públicos habilitados para seguir el encuentro de manera gratuita. En total, 48 pantallas permitieron que la afición compartiera uno de los partidos más importantes en la historia reciente de la selección nacional, correspondiente a los cuartos de final del Mundial.
Más allá del resultado deportivo, la jornada dejó ver cómo el fútbol puede transformar el espacio urbano en un lugar de convivencia colectiva. Calles, plazas y monumentos emblemáticos se llenaron de camisetas verdes, banderas mexicanas y miles de personas que decidieron vivir el encuentro acompañadas de desconocidos unidos por una misma pasión.
Uno de los puntos con mayor afluencia fue el Ángel de la Independencia, donde cientos de miles de aficionados siguieron la transmisión en un ambiente festivo. Antes del silbatazo inicial, la música acompañó la espera con canciones populares que invitaron al público a cantar y celebrar la identidad mexicana.
Entre los asistentes estuvo Aylín Mérida, una joven originaria de Coyoacán que ha representado a México en competencias académicas internacionales. Para ella, apoyar a la Selección también significa reconocer el esfuerzo que implica representar al país en escenarios internacionales.
Su padre, Víctor Mérida, explicó que acudir al Ángel de la Independencia fue una forma de compartir con su hija el orgullo de vivir una experiencia colectiva alrededor del deporte y transmitir ese sentimiento a las nuevas generaciones.
Al concluir el encuentro, la tristeza por la derrota dio paso a un homenaje musical encabezado por el Mariachi Vargas de Tecalitlán, que interpretó un repertorio de música tradicional mexicana para recordar que, incluso en los momentos difíciles, la cultura también forma parte de la celebración deportiva.
El Monumento a la Revolución fue otro de los escenarios que concentró a miles de personas. La explanada recibió a la afición desde horas antes del inicio del partido y, tras el silbatazo final, el ambiente cambió con las presentaciones de La Original Banda El Limón y 3BallMTY, quienes ofrecieron conciertos para cerrar la jornada.
Entre quienes acudieron al lugar estuvo Carlos, visitante procedente de Querétaro, mientras que Emilio destacó que este tipo de transmisiones gratuitas permiten que personas de distintos contextos puedan disfrutar del Mundial sin necesidad de contratar plataformas de pago, además de fortalecer la convivencia entre familias y comunidades.
La Estela de Luz también registró una importante asistencia. Conforme avanzaba la tarde, el espacio se llenó de aficionados que buscaban un lugar frente a las pantallas para seguir el encuentro. Familias completas, parejas y turistas convivieron en un ambiente marcado por el entusiasmo y el apoyo al equipo nacional.
Don Ernesto García, vecino de Iztapalapa de 72 años, comentó que, después de décadas siguiendo los partidos de la Selección Mexicana, pocas veces había experimentado un ambiente como el que se vivió sobre Paseo de la Reforma durante esta Copa del Mundo.
Por su parte, Andrea Martínez, habitante de la alcaldía Cuauhtémoc, explicó que decidió asistir con su esposo para disfrutar el partido rodeada de otras personas, convencida de que compartir la emoción con miles de aficionados convierte el fútbol en una experiencia distinta.
La jornada demostró que el Mundial no solo se vive dentro de los estadios. En la Ciudad de México, las pantallas públicas transformaron avenidas y plazas en espacios de encuentro donde deporte, cultura y convivencia se entrelazaron. Aunque el resultado deportivo puso fin al sueño mundialista de la Selección Mexicana, la respuesta de la afición confirmó que el espacio público también puede convertirse en un escenario para construir comunidad y celebrar una identidad compartida.
Durante las últimas semanas, los Festivales Futboleros y las transmisiones masivas han convertido a la capital en uno de los principales puntos de reunión para seguir la Copa del Mundo. La asistencia registrada durante el partido ante Inglaterra refleja el interés de la ciudadanía por apropiarse de estos espacios y vivir colectivamente uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.