El Palacio de Bellas Artes abrió el telón de 80 Movimientos, una temporada dedicada a celebrar las ocho décadas de historia del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), con una propuesta que demuestra cómo la danza contemporánea puede dialogar con la tecnología, la música y las artes visuales.

La encargada de inaugurar este encuentro fue 500 lúmenes. El matiz de lo imperceptible, una creación de la compañía ASYC/Teatro en Movimiento dirigida y coreografiada por Alicia Sánchez, que propone una reflexión sobre la desconexión humana en una época marcada por la tecnología y la hiperconectividad.

Una coreografía donde la luz también cuenta una historia

Inspirada en El poema del ángulo recto, del arquitecto y artista Le Corbusier, la obra plantea una metáfora sobre la dificultad de las personas para reconocerse unas a otras y conectar consigo mismas.

Sobre el escenario, once intérpretes recorren un espacio dominado por luces, sombras y proyecciones que transforman constantemente la percepción del público. En esta propuesta, la iluminación deja de ser un recurso escénico para convertirse en un elemento narrativo que dialoga con los movimientos de los bailarines.

El montaje incorpora un diseño de iluminación realizado por Mauricio Asencio, creación multimedia de Héctor Cruz y música original de León Felipe Tapia, elementos que construyen una experiencia inmersiva donde el mapping y las proyecciones digitales amplían las posibilidades expresivas de la danza contemporánea.

La danza como espejo de la sociedad actual

Más que una puesta en escena centrada únicamente en el movimiento, 500 lúmenes. El matiz de lo imperceptible invita a reflexionar sobre temas como la indiferencia, el aislamiento, la vulnerabilidad y la pérdida de sensibilidad en una sociedad cada vez más mediada por pantallas y algoritmos.

El contraste entre la oscuridad del escenario y los destellos de luz acompaña el desarrollo de una historia donde los cuerpos buscan encontrarse mientras el entorno parece impedir cualquier forma de conexión auténtica.

Un mes para celebrar 80 años de historia del INBAL

La presentación forma parte de 80 Movimientos, un ciclo que se llevará a cabo del 7 al 30 de julio de 2026 y que reúne compañías y creadores de distintos estados del país para mostrar la diversidad de la danza mexicana.

La programación incluye propuestas de danza contemporánea, folclórica, flamenca y multidisciplinaria provenientes de Baja California, Ciudad de México, Jalisco, Michoacán, Morelos, Querétaro, Sinaloa y Veracruz, además de conversatorios, homenajes y actividades académicas.

Entre los espectáculos que integran la temporada destacan Latinoamérica es, del Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana; la Gala Flamenca; Noyollo Opus 52; Traslado permanente, de la compañía ATERNO; ¿Qué puede un cuerpo?, de Cuatro x Cuatro; RESET Antropología del yo, de LY Proyecto Escénico; así como Corazón de México, Entre tiempos. Antropología coreográfica y AMANECER. Tiene el amanecer una Serpiente.

Con esta programación, el Palacio de Bellas Artes se convierte nuevamente en un espacio para apreciar la diversidad de lenguajes escénicos que actualmente enriquecen la danza en México, al tiempo que conmemora el legado del INBAL como una de las instituciones fundamentales para el desarrollo artístico del país.