La conservación del patrimonio cultural en México vuelve a colocarse en el centro de la conversación con la apertura de la convocatoria FOREMOBA 2026, un programa que busca impulsar la restauración de monumentos históricos y bienes artísticos de propiedad federal a partir del trabajo conjunto entre comunidades, organizaciones y autoridades locales.

Este apoyo, coordinado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, está dirigido a gobiernos estatales y municipales, alcaldías de la Ciudad de México, organizaciones de la sociedad civil, comunidades organizadas y asociaciones religiosas interesadas en presentar proyectos de restauración de bienes muebles e inmuebles con valor histórico o artístico.

Más que un esquema de financiamiento, el programa FOREMOBA se ha consolidado como una herramienta de participación comunitaria para la preservación del patrimonio. Su modelo de operación es tripartito: el apoyo federal puede cubrir hasta una tercera parte del costo total del proyecto, con un tope de 500 mil pesos, siempre que las instancias participantes aporten recursos equivalentes o mayores. La asignación final dependerá de la evaluación técnica y de la disponibilidad presupuestal.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el 13 de febrero de 2026 a las 18:00 horas, tiempo de la Ciudad de México. Los proyectos podrán entregarse de forma presencial en las oficinas de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, ubicadas en avenida Insurgentes Sur 1822, piso 5, colonia Florida, alcaldía Álvaro Obregón, o enviarse en formato digital al correo foremoba@cultura.gob.mx.

Quienes deseen conocer los requisitos completos, lineamientos y formatos de participación pueden consultar la información oficial disponible en el sitio convocatorias.cultura.gob.mx. Los resultados de esta edición se darán a conocer posteriormente a través de los canales oficiales de la Secretaría de Cultura.

La apertura de FOREMOBA 2026 reafirma la importancia de sumar esfuerzos institucionales y comunitarios para proteger el patrimonio histórico y artístico del país, entendiendo la restauración no solo como una intervención material, sino como un acto de memoria colectiva y continuidad cultural.