Cada vez más hogares en México se llenan de maullidos, ronroneos… y cajas vacías. Según datos recientes del INEGI, en nuestro país existen más de 16.2 millones de gatos como animales de compañía, una cifra que ha ido creciendo año con año. Y si tú acabas de sumarte a esta gran familia felina, es momento de prepararte: adoptar un gato no es solo cuestión de cariño, también implica responsabilidad, atención veterinaria oportuna y cuidados diarios.

El 10 de julio se conmemora el Día de los Gatitos Pequeños, una fecha que nos recuerda la importancia de proteger a nuestros mininos desde que llegan a casa. La buena noticia es que no necesitas ser experto para hacerlo bien, solo contar con la guía adecuada.

Aquí te dejamos los primeros pasos esenciales para cuidar a un nuevo gatito, ya sea que vivas con otros animales o que sea tu primera mascota:


1. Primera parada: el veterinario

La primera visita al veterinario es clave. Antes de que conviva con otros animales o personas, es importante asegurarte de que su salud esté en orden. En esta cita se evalúa su estado físico general, se establece un calendario de vacunación y desparasitación, y puedes resolver dudas sobre su alimentación, comportamiento y hábitos de higiene.

Un buen Médico Veterinario también detecta signos tempranos de enfermedad y te acompaña con recomendaciones personalizadas para que tu gato crezca feliz y sano.


2. Desparasitación: lo que no ves, también importa

Los gatitos pueden contraer parásitos desde el útero materno o del entorno. Estos parásitos, aunque invisibles, pueden causar problemas digestivos, anemia o incluso afectar el crecimiento del animal. Además, algunos también pueden contagiarse a humanos, en especial niños o personas mayores.

Por eso, la desparasitación interna y externa no es opcional. Existen tratamientos modernos, seguros y fáciles de aplicar, como pipetas o comprimidos, que protegen eficazmente a tu gato (y a tu familia).


3. Vacunas: su escudo desde temprana edad

A partir de las 8 semanas de vida, los gatitos deben comenzar su esquema de vacunación. Esto incluye protección contra enfermedades como panleucopenia felina, rinotraqueitis, calicivirus, leucemia viral felina y rabia.

Vacunar a tu gato no solo lo protege a él: también contribuye a la salud pública y previene brotes entre otros animales de compañía.


¿Y si ya tienes otros gatos?

Si tu hogar ya está habitado por más felinos, es recomendable consultar al veterinario antes de introducir al nuevo integrante. Los gatos residentes deben estar desparasitados y con vacunas al día, y lo ideal es esperar al menos 21 días antes del primer encuentro. Si la adopción fue espontánea, mantenlo en una habitación separada con cama, agua, comida y arenero hasta tener luz verde del especialista.


Más que cuidado, es acompañamiento

“Cuando adoptamos un gato en sus primeras semanas de vida, estamos cuidando una vida en formación. Su sistema inmunológico aún es frágil, por eso es esencial acudir al veterinario lo antes posible”, comenta el Médico Veterinario Alejandro Sánchez, de MSD Salud Animal. Y agrega: “Los parásitos pueden parecer insignificantes, pero algunos pueden afectar tanto a los gatos como a las personas que los rodean”.

Cuidar de un gato no es complicado, pero sí requiere compromiso. Afortunadamente, cada acción informada cuenta: desde agendar su primera consulta hasta mantenerlo libre de parásitos y enfermedades.

Así que si adoptaste recientemente o estás por hacerlo, felicidades. Estás a punto de vivir una de las conexiones más especiales de tu vida… y sí, probablemente también a recoger mucho pelo.