La polémica por la venta de boletos para los conciertos de BTS en México sumó un nuevo capítulo cuando el ARMY respondió públicamente a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum. Luego de que la mandataria informara que envió una carta diplomática a Corea del Sur para solicitar más fechas del grupo en el país, el fandom fue contundente: no busca más conciertos, sino claridad y rendición de cuentas.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum explicó que su intervención se debió a la alta demanda, al asegurar que cerca de un millón de jóvenes intentaron conseguir boletos frente a una oferta de aproximadamente 150 mil lugares. La respuesta presidencial, aunque bien recibida por algunos sectores, no representó lo que el fandom ha estado exigiendo desde el inicio del conflicto.
El mensaje del ARMY a la presidenta
Melissa Salinas, administradora de uno de los fanbases más antiguos de BTS & ARMY en México y registrado desde 2020 ante el Centro Cultural Coreano, explicó que la postura del fandom ha sido clara desde el primer momento.
“Nosotras no pedimos más fechas. Pedimos claridad en la compra y respuestas sobre la reventa”, señaló. De acuerdo con una encuesta realizada dentro de su comunidad digital, integrada por alrededor de 40 mil personas, el 80% no logró adquirir boletos. “Los números no cuadran”, afirmó.
Para el ARMY mexicano, la conversación no gira en torno a la cantidad de conciertos, sino a las irregularidades detectadas durante la preventa y la venta general, especialmente en el proceso gestionado por Ticketmaster.
Transparencia, no más fechas
Uno de los puntos más cuestionados fue la preventa para miembros de Weverse, donde cada membresía permitía comprar hasta cuatro boletos por fecha. Aun así, miles de personas con acceso autorizado quedaron fuera.
“Había filas virtuales de 175 mil, 350 mil, 600 mil personas. Pagos rechazados, compras detenidas, errores constantes. Fue una mala logística en general”, explicó Salinas.
A esto se sumaron reportes de boletos cancelados sin explicación, cuentas bloqueadas y la rápida aparición de entradas en plataformas de reventa con precios que superaban los 100 mil pesos, lo que encendió aún más la inconformidad del fandom.
La presión del ARMY y la intervención de Profeco
La respuesta institucional llegó después de días de denuncias formales y presión organizada en redes sociales. La Procuraduría Federal del Consumidor confirmó el inicio de un procedimiento legal contra Ticketmaster por la falta de claridad en la información brindada durante la venta.
Además, se anunciaron sanciones contra plataformas de reventa como StubHub y Viagogo por prácticas consideradas abusivas y desleales. Para el ARMY, estas acciones son resultado directo de la movilización colectiva y no de la intervención política.
“Que no se politice el regreso de BTS”
Aunque el tema llegó a Palacio Nacional y fue retomado por figuras públicas, el fandom insiste en que no quiere que el regreso de BTS a México se convierta en una agenda política.
“No queremos que esto se politice. Somos consumidores pidiendo lo justo”, subrayó Salinas. La intención, recalca, nunca fue convocar marchas ni presionar por más fechas, sino exigir transparencia, frenar la reventa y proteger los derechos de quienes participan en el consumo cultural.
Mientras el caso ya es seguido por medios internacionales y comunidades de ARMY en otros países, el mensaje hacia las autoridades mexicanas se mantiene firme: el problema no es la falta de conciertos, sino un sistema de venta que dejó más preguntas que respuestas.

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