El arte abstracto mexicano también habló de guerras, desplazamientos y tensiones políticas, aunque durante décadas se pensara lo contrario. Esa es una de las ideas que atraviesan Lo que le pasó a Hawaii… y al arte abstracto, el recorrido especial que el Museo de Arte Moderno propone como parte de la exposición La aparición de lo invisible. Arte no figurativo en México 1948–1978.

La actividad, de entrada libre, se llevará a cabo el sábado 24 de enero a las 13 horas y busca conectar las obras del periodo con debates que siguen resonando en el presente, como la migración, la libertad y los conflictos internacionales. Más que una visita guiada tradicional, el recorrido plantea un diálogo entre el arte del siglo XX y el contexto político y social actual.

La selección de piezas gira en torno a dos ejes principales: libertad y política. El título de la actividad remite, entre otros elementos, a una obra de Gilberto Aceves Navarro y funciona como detonador para reflexionar sobre cómo el arte abstracto también fue un espacio de crítica y posicionamiento frente a su tiempo.

Un ejemplo clave es Canto triste por Biafra (1969), un políptico monumental en el que Aceves Navarro aborda el intervencionismo, la guerra y el desplazamiento forzado en África occidental. A partir de esta pieza, el recorrido propone pensar en paralelismos con situaciones contemporáneas que ocurren en distintas regiones del mundo, como Hawái, y que siguen marcadas por tensiones políticas y territoriales.

Durante la visita también se analizarán obras como Ritmo imprevisto, de Myra Landau, y Migración de Yucatán, de Wolfgang Paalen, que permiten hablar del movimiento de personas, el exilio y la pérdida del territorio. A estas se suma Libertad encadenada, de José Hernández Delgadillo, una pieza que invita a cuestionar cómo se construye y se limita la noción de libertad desde distintos contextos históricos.

El recorrido pone especial énfasis en la llamada generación de la Ruptura, artistas que apostaron por la abstracción mientras exploraban de forma intensa el color, la forma y los materiales, sin desligarse de una reflexión crítica sobre su entorno. Lejos de ser un arte puramente estético, muchas de estas obras contienen posturas políticas expresadas desde otros lenguajes visuales.

Desde el Museo de Arte Moderno, este tipo de actividades buscan tender puentes entre las exposiciones y la realidad cotidiana, demostrando que el arte no es un hecho aislado, sino una herramienta para pensar el presente desde la historia y la sensibilidad.

La visita está dirigida a jóvenes y adultos. El Museo de Arte Moderno se encuentra en Paseo de la Reforma y Gandhi s/n, en el Bosque de Chapultepec, y puede visitarse de martes a domingo en un horario de 10:15 a 17:45 horas.