El Laboratorio Arte Alameda (LAA) prepara una jornada especial para la Noche de Museos del 26 de noviembre, cuando abrirá sus puertas hasta las 21 horas para recibir a quienes deseen explorar tres proyectos que entrelazan tradición, tecnología, memoria y crítica contemporánea. Las exposiciones Inscripciones, de Said Dokins; Ná’reza [Mano rota], de Ana Hernández; y Basamento, de Deborah Castillo, invitan a recorrer el recinto desde perspectivas que van del patrimonio biocultural a los discursos políticos actuales.

Inscripciones de Said Dokins

A la entrada del LAA, las caligrafías lumínicas del artista Said Dokins transforman la nave principal en un espacio donde lo urbano, lo escritural y lo biológico dialogan con la historia del edificio y la Ciudad de México. La muestra reúne tres proyectos:

  • Elografías de la memoria, videoinstalación creada junto al fotógrafo Leonardo Luna, que registra intervenciones lumínicas en monumentos históricos.
  • Desplazamientos, intervención en la nave principal realizada con pigmentos que brillan bajo luz ultravioleta. Entre símbolos circulares inspirados en chalchihuites, se esconden palabras y un antiguo mapa de la ciudad que el público puede descubrir.
  • Bio_res_crituras, desarrollada en colaboración con el Laboratorio de Bioingeniería del Tec de Monterrey, donde hongos, bacterias y escrituras creadas con biostencil revelan la microbiota heredada tanto por biología como por cultura.

Ana Hernández y la memoria de la mano

En Ná’reza [Mano rota], la artista oaxaqueña Ana Hernández presenta cuatro obras centradas en la mano como vínculo entre tradición, oficio y tecnología. Su propuesta reflexiona sobre la desconexión entre lo humano y la naturaleza, la migración y el origen.

Entre las piezas destaca la escultura cinética Cayaca Dee [se hace polvo], una olla de barro que gira continuamente sobre una lija hasta erosionarse, evocando el ciclo natural de la materia. También se presenta Gabiá, instalación multimedia conformada por 45 vasijas de barro dispuestas como pirámide, sobre las que se proyecta fuego real, en diálogo con serigrafías que profundizan en la relación entre técnica y materialidad.

Deborah Castillo y el diálogo político

En la Antigua Capilla de Dolores, Deborah Castillo presenta Basamento, una instalación de sitio específico que retoma la forma de la pirámide circular de Cuicuilco para dialogar con el mural Los informantes de Sahagún, de Federico Cantú. La pieza replantea la forma en que entendemos los relatos históricos y su presencia en el presente.

La artista también exhibe Discurso para las masas, obra formada por dos mantas enfrentadas que recopilan e intervienen discursos pronunciados en la sede de la ONU, poniendo en tensión la retórica política contemporánea.

Un acercamiento al arte actual en el centro histórico

Las tres exposiciones estarán abiertas hasta el 15 de febrero de 2026, de martes a domingo en un horario de 9 a 17 horas. El Laboratorio Arte Alameda se encuentra en Dr. Mora 7, Centro Histórico, a unos pasos del Metro Hidalgo.