Pocos lugares en la Ciudad de México concentran tanta historia como la Avenida Bucareli. En apenas siete cuadras —de Reforma a Chapultepec—, esta vía ha visto desfilar a virreyes, revolucionarios, periodistas, artistas y manifestantes. Fue pensada para el paseo y terminó siendo el corazón político y periodístico del país.

🏛️ El origen: el “Paseo Nuevo” del virrey Bucareli

Su historia se remonta a 1778, cuando el virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa ordenó trazar una nueva calzada sobre una zona pantanosa al poniente de la ciudad. Quería crear un espacio para que lxs habitantes de la capital pudieran “salir a respirar aire libre”. Así nació el Paseo Nuevo, una avenida arbolada con tres glorietas y fuentes diseñadas por Manuel Tolsá, enmarcada por más de dos mil fresnos.

El lugar se volvió el sitio preferido de la alta sociedad novohispana. Carretas, jinetes y paseantes se reunían allí en las tardes, como relató Madame Calderón de la Barca en La vida en México, describiéndolo como “el Prado mexicano”. Con el tiempo, la gente comenzó a llamarlo Paseo de Bucareli, en honor al virrey que lo mandó construir, y así el nombre se quedó hasta nuestros días.

🕰️ De los virreyes a los periodistas

Con la expansión de la ciudad en el siglo XIX y la apertura del Paseo de la Reforma, Bucareli perdió su carácter campestre, pero ganó relevancia urbana. Aquí se levantaron edificios majestuosos como el Edificio Vizcaya (1924), el Conjunto Mascota (1913) o el Edificio Gaona (1925), joyas arquitectónicas que todavía evocan el esplendor del Porfiriato.

También se convirtió en el epicentro del periodismo mexicano: durante gran parte del siglo XX, los diarios Excélsior y El Universal tuvieron sus redacciones en Bucareli, lo que dio origen al apodo de “la esquina de la información”.

☕ Café, conspiraciones y cultura

Bucareli ha sido testigo de momentos clave en la historia moderna del país. En el Café La Habana, abierto en 1952, se dice que se reunieron Fidel Castro y Che Guevara antes de emprender la Revolución Cubana, y que por sus mesas pasaron figuras como Gabriel García Márquez, Roberto Bolaño, Leonora Carrington o Elena Poniatowska.

Más adelante, en la esquina con Emilio Dondé, se alza el Reloj Chino, regalo del emperador Puyi con motivo del Centenario de la Independencia. Aunque fue dañado durante la Decena Trágica, fue restaurado por la comunidad china en 1921 y sigue marcando el paso del tiempo.

🏛️ El Palacio de Cobián y las luchas sociales

Uno de los edificios más emblemáticos de la avenida es el Palacio de Cobián, hoy sede de la Secretaría de Gobernación. Construido en 1903, ha sido escenario de incontables protestas y plantones, símbolo del papel político que ha adquirido Bucareli como espacio de expresión y resistencia ciudadana.

Por esta calle marcharon el Ejército Trigarante, las tropas liberales de Benito Juárez y los zapatistas al entrar triunfantes a la capital. Hoy sigue siendo uno de los puntos más simbólicos de la movilización social en México.

💛 Una avenida que respira historia

Bucareli es una avenida de contrastes: aristocrática y popular, decadente y majestuosa. En sus fachadas conviven el art déco, el neocolonial y la modernidad de cristal; en sus banquetas, las huellas de quienes han hecho historia y de quienes la transitan día a día.

Llamada así por el virrey que quiso regalarle a la ciudad un paseo de descanso, la Avenida Bucareli sigue siendo un testimonio vivo de la transformación de la Ciudad de México: de los carruajes coloniales al tráfico contemporáneo, de los fresnos novohispanos al concreto del siglo XXI.