La incertidumbre, el deseo de anticipar el porvenir y la fascinación por lo invisible han acompañado a la humanidad desde siempre. Estos temas atraviesan Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte, la exposición que presenta el Museo Nacional de Arte y que invita a mirar su acervo desde el simbolismo, la astrología y las representaciones esotéricas que han dialogado con el arte a lo largo del tiempo.

La muestra reúne más de 200 piezas y propone una lectura poco habitual de la colección permanente del MUNAL, al abrir un espacio para reflexionar sobre prácticas y creencias que históricamente han convivido con el pensamiento científico. Aquí, el arte funciona como una puerta de entrada a saberes herméticos, sistemas simbólicos y formas antiguas de interpretar el mundo.

Uno de los núcleos más sugerentes es el dedicado a la astrología, que inicia con Los reyes magos (1910), del artista duranguense Ángel Zárraga. La obra, que forma parte del acervo del museo desde 2015, es revisitada en esta ocasión desde una lectura alquímica y simbólica, inspirada en los estudios del políglota mexicano Ernesto de la Peña.

En esta interpretación, los regalos ofrecidos al Niño Jesús adquieren un significado ligado al planeta Saturno y al signo de Capricornio. El oro representa el poder terrenal, el incienso remite a lo sagrado y la espiritualidad, mientras que la mirra se asocia con el mundo de los muertos y el dominio del espíritu. Esta triada refuerza la idea de un niño que no solo gobierna el mundo material, sino también el ámbito simbólico y trascendente.

Desde el punto de vista formal, la pintura de Zárraga dialoga con el modernismo y el orientalismo europeos, visibles en las transparencias, los brocados y la estilización de los cuerpos. Al mismo tiempo, incorpora referencias al arte popular mexicano, particularmente en las vasijas y bateas que evocan tradiciones artesanales de Michoacán. El resultado es una obra híbrida que conecta imaginarios globales con sensibilidades locales.

La escena retoma también elementos de los evangelios apócrifos, donde aparecen los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, figuras asociadas simbólicamente a distintos continentes. La estrella de Belén funciona como una suerte de cartografía mística que guía el camino hacia un Niño Jesús representado como una figura poderosa, capaz de cargar al mundo entre sus brazos.

Bajo el signo de Saturno. Adivinación en el arte puede visitarse hasta el 18 de enero en el Museo Nacional de Arte, ubicado en Tacuba 8, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Una exposición que propone comenzar el año con una mirada distinta al arte, donde el misterio, la simbología y el deseo de comprender lo desconocido siguen tan vigentes como siempre.