El cine vuelve a tender puentes donde antes había fronteras. La tercera edición del concurso binacional Caleidoscopio ya tiene ganadores y confirma algo que se siente en cada fotograma: las historias compartidas entre México y Estados Unidos siguen encontrando nuevas formas de narrarse.
Impulsado por Arizona State University y la Universidad de Guadalajara, este certamen se ha consolidado como un espacio clave para visibilizar relatos que cruzan territorios, lenguajes y experiencias. Aquí, el cine no solo cuenta historias, también conecta identidades.
Historias ganadoras que cruzan fronteras
Tras la deliberación de un jurado integrado por figuras del cine, el deporte y la cultura binacional, los cortometrajes premiados destacan por su capacidad de explorar vínculos personales y colectivos entre ambos países:
- Primer lugar: Not Afraid to Play, de Francisco Hafid Martínez Rogero
- Segundo lugar: Warriors, de Imanol Vidal Martínez Avendaño
- Tercer lugar: Gol de Oro, de Ángel Félix Lugo
Cada uno de estos trabajos funciona como una especie de espejo móvil donde se reflejan migraciones, sueños compartidos y la fuerza del deporte como lenguaje universal.
Un jurado entre el cine y el deporte
La selección estuvo a cargo de un grupo diverso que incluyó a la futbolista Alexia Delgado, el reconocido diseñador de producción Eugenio Caballero —ganador del Óscar por El laberinto del fauno— y la directora Patricia Riggen, entre otras figuras que aportaron miradas complementarias sobre narrativa, identidad y representación.
Proyecciones y nuevas rutas para el cine binacional
El siguiente capítulo de Caleidoscopio ya tiene fechas marcadas en el calendario. Las funciones comenzarán el 20 de mayo en Los Ángeles y continuarán el 27 de mayo en el Instituto Politécnico Nacional, en la Ciudad de México. A lo largo del año se sumarán más sedes y paneles de análisis que expandirán la conversación hasta diciembre de 2026.
Más que un concurso, Caleidoscopio se ha convertido en una plataforma donde el cine dialoga con el deporte y la experiencia migrante. En ese cruce, las historias dejan de pertenecer a un solo país y se vuelven territorio compartido.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.