Luisa tiene una vida plena y sencilla, muy sencilla. Todos sus días son iguales. Despierta, se baña, se arregla, desayuna y se va a trabajar. Al terminar su jornada, va al café de siempre por un pastel de cereza con chocolate y un latte en compañía de su amigo, quien la pretende con paciencia. Ella se siente cómoda con esa rutina y no quiere que nada, ni nadie, entre a su vida para alterarla. No busca una pareja formal y mucho menos desea tener hijos. Lo único que quiere es seguir su camino con tranquilidad y sin sobresaltos.
Un día, el amigo de Luisa encuentra varios gatitos recién nacidos abandonados en la calle. Su madre fue atropellada y los pequeños quedaron indefensos ante una ciudad que no suele detenerse. Decide rescatarlos y buscarles un hogar, pero hay una gatita que nadie quiere adoptar. Es una calicó (de tres colores) de ojos verdes. Sin muchas opciones, decide llevarla al departamento de Luisa para convencerla de adoptarla. Al principio, la oficinista empedernida se niega. Sin embargo, después de pasar un rato con la gatita y de que esta destruya su tapete persa, termina rindiéndose ante sus ojos verdes y su pelaje tricolor. Así nace Catalina, o Cati de cariño. Lo que Luisa no imagina es que esa pequeña gatita calicó transformará por completo su forma de vivir y de pensarse a sí misma.
Cati, Catalina, Calicó, o la maravillosa vida de la niña gato es una obra de teatro infantil que narra la historia de Luisa y de cómo una gatita llega a su vida para moverlo todo. No se trata únicamente del vínculo con el animal, sino del proceso interno que vive la protagonista al permitirse sentir, cambiar y abrir espacio a nuevas emociones. La obra muestra cómo la ternura puede mover montañas y cómo el amor, incluso cuando duele, es una experiencia que vale la pena. También aborda el duelo de una forma sensible y honesta, enseñando a las infancias que la pérdida forma parte de la vida y que puede convertirse en aprendizaje y no solo en tristeza.
Es una obra tierna y brutal al mismo tiempo. Tierna por la historia de una gatita juguetona y amorosa capaz de conquistar al público desde el primer momento. Brutal porque quienes han tenido una mascota pueden reconocerse en cada escena, desde la adopción hasta los duelos inevitables. Es una puesta en escena que provoca risas y lágrimas intensas, ya sea por alegría o por nostalgia, sin importar la edad de quien la mire.
Nada de esto es casualidad. La obra es un tributo creado por Lizeth Rondero y Felipe Rodríguez, actores y directores de la puesta en escena, a su gatita Catalina, quien los acompañó durante catorce años y transformó su manera de entender el mundo. Ese amor atraviesa toda la obra y se siente en cada decisión creativa. Incluso días después de haberla visto, la emoción permanece, como ese recuerdo cálido que se queda rondando mientras unx intenta poner en palabras lo que sintió (y sí, me refiero a mi mientras escribo estas palabras).
Cati, Catalina, Calicó, o la maravillosa vida de la niña gato es una obra de teatro infantil que combina actuación, marionetas y teatro de sombras. Las interpretaciones son exageradas y caricaturizadas, lo que logra captar la atención de las infancias sin subestimarlas. Al mismo tiempo, es una experiencia profundamente nostálgica y educativa que atraviesa emociones como la alegría, la empatía y la pérdida. Es una obra que no solo recomiendo para niñas y niños, sino también para personas adultas que conviven o han convivido con una mascota.
Así que, si quieres disfrutar de una obra de teatro infantil que habla de amor, adopción responsable, duelo y transformación personal, Cati, Catalina, Calicó es una opción entrañable que toca fibras profundas y deja una huella duradera en el corazón del público.
Datos Generales
Lugar: Foro La Gruta (Centro Cultural Helénico) – Av. Revolución #1500, Guadalupe Inn, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $250 pesos
Funciones: Sábados y domingos a las 13:00 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 1 de marzo, 2026.
Dramaturgia: Felipe Rodríguez
Dirección: Lizeth Rondero y Felipe Rodríguez
Actuaciones: Lizeth Rondero, Felipe Rodríguez e Isaías Avilés

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.