Cuando cae la noche en el sur de la ciudad, el pasto del Centro Nacional de las Artes se transforma en una sala de cine sin techo. Regresan los Lunes de cine al aire libre, un plan que combina historia, cine clásico y ese encanto de ver películas mientras el cielo hace de techo.
Esta nueva edición propone un viaje directo a uno de los episodios más retratados del cine nacional: la Revolución Mexicana. A través de ocho películas, entre documentales y ficción, el ciclo invita a revisitar cómo se ha contado este momento clave desde distintas miradas.
Un ciclo que mezcla clásicos y documentales
Bajo el título Revolución bajo las estrellas Cinema y Carabinas, la programación reúne materiales del acervo de la Filmoteca de la UNAM y la Cineteca Nacional de las Artes. La selección abarca desde películas de los años treinta hasta producciones más recientes, lo que permite ver cómo ha evolucionado la representación del conflicto armado en la pantalla.
Uno de los ejes más interesantes del ciclo es la presencia del director Fernando de Fuentes, cuya trilogía formada por El prisionero trece, El compadre Mendoza y ¡Vámonos con Pancho Villa! ofrece una visión crítica y poco romántica de la Revolución, alejándose de los relatos heroicos tradicionales.
Fechas y películas para armar el plan
Las funciones se realizarán todos los lunes del 30 de marzo al 25 de mayo de 2026, excepto el 4 de mayo, siempre a las 19:00 horas en las áreas verdes del recinto.
El programa incluye títulos como:
- Testimonios zapatistas, de Adolfo García Videla, que abre el ciclo
- El prisionero trece (1933)
- La historia en la mirada (2010)
- El compadre Mendoza (1933)
- El poder en la mirada (2018)
- ¡Vámonos con Pancho Villa! (1935)
- La Revolución desde la butaca (2010)
- Ora sí ¡Tenemos que ganar! (1978), que cierra la programación
Es una mezcla que permite pasar de archivos históricos a interpretaciones contemporáneas, como si el pasado se proyectara en distintas capas.
Un plan cultural accesible y al aire libre
Lo mejor de este ciclo es que no necesitas más que llegar con tiempo, elegir tu lugar en el pasto y dejar que la pantalla haga lo suyo. La entrada es libre, lo que lo convierte en un plan perfecto para estudiantes, cinéfilos o cualquiera que quiera redescubrir la historia desde otro ángulo.
Además, ver cine en este formato cambia la experiencia: hay viento, sonidos de la ciudad y un público que reacciona en colectivo. No es la sala oscura tradicional, es algo más cercano a un ritual urbano donde la memoria se comparte.
Cine e historia para mirar el pasado con otros ojos
Más allá del entretenimiento, este ciclo funciona como una invitación a cuestionar cómo se han construido los relatos sobre la Revolución Mexicana. ¿Qué se cuenta y qué se omite? ¿Cómo cambian las versiones con el paso del tiempo?
Entre luces tenues y noches abiertas, el cine vuelve a tomar el espacio público para recordar que las historias no solo están en los libros, también se proyectan, se discuten y se resignifican.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.