En medio del Bosque de Chapultepec, donde la ciudad parece bajar el volumen, una nueva exposición invita a mirar hacia arriba y prestar atención a esas pequeñas aves que cruzan el aire como destellos. El Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental presenta Colibríes, arte y biodiversidad urbana, una muestra temporal que combina ciencia, arte y conciencia ambiental para recordarnos que la biodiversidad también habita entre avenidas, jardines y parques de la CDMX.

Esta exposición propone un recorrido distinto, uno que no solo informa, sino que despierta curiosidad y sensibilidad. Aquí, los colibríes no son solo aves bellísimas, sino protagonistas de historias sobre equilibrio ecológico, vida urbana y cuidado del entorno.

Colibríes en la ciudad una expo para mirar con otros ojos

Colibríes, arte y biodiversidad urbana surge como una iniciativa que une esfuerzos de divulgación científica y creación artística. A lo largo del recorrido, el público se encuentra con datos clave sobre estas aves, compartidos por especialistas, junto con acciones concretas para su conservación impulsadas desde programas ambientales de la ciudad.

La experiencia se enriquece con el trabajo escultórico del artista Davit Nava, quien presenta piezas en barro que destacan por su nivel de detalle y color. Cada escultura permite identificar especies específicas y entender mejor su forma, tamaño y características, como si el colibrí estuviera a punto de emprender el vuelo.

Por qué los colibríes son esenciales para la CDMX

Más allá de su belleza, los colibríes cumplen un papel fundamental en los ecosistemas urbanos. Son polinizadores incansables que ayudan a mantener vivas las plantas nativas y los jardines de la ciudad. Su capacidad para volar en distintas direcciones y mantenerse suspendidos en el aire les permite llegar a flores de diferentes alturas y polinizar más de mil especies vegetales.

La exposición también recuerda un dato sorprendente: los colibríes solo existen en el continente americano. En el mundo se conocen alrededor de 335 especies, de las cuales 59 viven en México y 19 habitan en la Ciudad de México, un número que habla de la enorme riqueza natural que convive con la vida urbana.

Arte, ciencia y plantas nativas en un solo recorrido

La muestra reúne 23 esculturas de colibríes, así como información sobre las 19 especies presentes en la CDMX, incluidas tres endémicas de México como el colibrí zumbador mexicano, el esmeralda occidental y el colibrí corona violeta. Además, se presentan 13 plantas nativas indispensables para su alimentación, como el palo azul, el mirto y el toronjil morado, varias de ellas visibles en el propio Bosque de Chapultepec.

Gráficos, fotografías, videos, poemas y música acompañan el recorrido y lo convierten en una experiencia sensorial que va más allá de la información. Todo está pensado para que el visitante se lleve preguntas, reflexiones y, sobre todo, una nueva forma de mirar la naturaleza que habita la ciudad.

Una invitación a cuidar la biodiversidad urbana

Uno de los momentos más entrañables de la exposición es su dinámica colectiva. El público puede dejar mensajes breves en siluetas de colibríes de papel, que se integran a una instalación en forma de árbol. Poco a poco, esta pieza crece con las voces de quienes visitan la muestra, recordándonos que la conservación también se construye de manera colectiva.

En pocas palabras, Colibríes, arte y biodiversidad urbana es un plan ideal para quienes buscan exposiciones en CDMX que mezclen conocimiento, arte y conciencia ambiental. Una visita que se disfruta con calma y que deja la sensación de que cuidar a estas pequeñas aves es también cuidar la vitalidad de la ciudad.

La exposición puede visitarse hasta el 12 de abril de 2026 en el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, dentro del Bosque de Chapultepec.