La Colonia Condesa, ubicada al suroeste de la Alcaldía Cuauhtémoc, es uno de los barrios más queridos y visitados de la Ciudad de México. Famosa por su ambiente bohemio, sus parques arbolados, su arquitectura art déco y su intensa vida cultural, la Condesa forma, junto con su vecina la Roma, el famoso Corredor Cultural Roma-Condesa, punto de encuentro para turistas, artistas, familias y nómadas digitales.

De hacienda virreinal a ícono urbano

La historia de la Condesa comienza en la época colonial, cuando en este lugar se ubicaba la Hacienda de Santa Catarina del Arenal, propiedad que en 1704 fue adquirida por María Magdalena Dávalos de Bracamonte, la tercera Condesa de Miravalle, de quien heredó su nombre la colonia.

A comienzos del siglo XX, con el crecimiento urbano de la capital, los terrenos de la antigua hacienda comenzaron a fraccionarse. Uno de los proyectos más ambiciosos fue la construcción del Hipódromo de la Condesa, que le dio su peculiar trazo elíptico a lo que hoy es la Avenida Ámsterdam. Aunque el hipódromo desapareció en la década de 1920, su legado sigue vivo en el diseño de la colonia.

Además, en 1907 se inauguró aquí El Toreo de la Condesa, una plaza de toros emblemática que operó hasta 1946. Su estructura fue desmontada y reutilizada para crear el famoso Toreo de Cuatro Caminos.

Belleza arquitectónica en cada esquina

Uno de los grandes atractivos de la Condesa es su arquitectura, que mezcla estilos como el art déco, el neocolonial, el funcionalismo, e incluso elementos del estilo inglés. Aquí han dejado huella grandes arquitectos mexicanos como Mario Pani, Luis Barragán, Francisco J. Serrano y Juan Segura.

El emblemático Edificio Condesa, construido en 1911, es uno de los más antiguos y bellos de la zona. También destacan joyas como el Conjunto Mazatlán, la Parroquia de Santa Rosa de Lima, y muchos edificios catalogados como patrimonio artístico desde 1983. En total, hay 250 inmuebles protegidos por su valor histórico y estético.

En la calle Benjamín Hill se encuentra la Capilla Alfonsina, antigua residencia del escritor Alfonso Reyes, convertida hoy en museo. Y en cada rincón, desde cafeterías hasta galerías, se siente la energía de una comunidad creativa que valora tanto el arte como la historia.

Espacios verdes y vida cotidiana

La Condesa es famosa por sus dos pulmones urbanos: el Parque México y el Parque España. En ellos es común ver a vecinxs corriendo, paseando a sus mascotas, tomando un café, leyendo o disfrutando de la sombra de sus árboles centenarios. También destacan la Plaza Popocatépetl, con su icónica fuente, y el camellón de Avenida Ámsterdam, ideal para caminatas relajadas.

Además, la zona cuenta con ciclovías, estaciones de Ecobici, metro, Metrobús y trolebús, lo que facilita el acceso desde otras partes de la ciudad.

Transformación, sismos y gentrificación

La historia reciente de la Condesa también ha estado marcada por momentos difíciles. Tras el sismo de 1985, muchos edificios quedaron dañados, lo que llevó al abandono de algunas propiedades y a una baja en el valor de la zona. Sin embargo, a partir del año 2000 comenzó un proceso de repoblación y reactivación económica, impulsado por políticas del gobierno que favorecieron inversiones en gastronomía, cultura y entretenimiento.

Este renacer trajo consigo un proceso de gentrificación, con nuevos residentes, comercios de moda y la llegada de plataformas como Airbnb, lo que ha elevado los precios y transformado el perfil demográfico. La colonia también sufrió daños severos durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, con derrumbes y edificios en riesgo, lo que volvió a poner sobre la mesa la necesidad de respetar normas de construcción.

Hogar de grandes personalidades

La Condesa ha sido hogar de artistas, intelectuales y figuras públicas como Alfonso Reyes, José Emilio Pacheco, Tina Modotti, Dolores del Río, Agustín Lara, Cantinflas, Cristina Pacheco, Horacio Franco y muchos más. También ha sido cuna de espacios icónicos como el Centro Cultural Bella Época, antigua sede del Cine Lido, rediseñado por Teodoro González de León.


Hoy, la Colonia Condesa es un barrio vibrante donde conviven la historia, el arte, la arquitectura y la vida contemporánea. A pesar de los retos, sigue siendo uno de los rincones más encantadores y dinámicos de la Ciudad de México, y un claro ejemplo de cómo una comunidad puede reinventarse sin perder su esencia.