Desde su descubrimiento en la antigua Abisinia (actual Etiopía), el café ha conquistado el mundo hasta convertirse en una de las tres bebidas más consumidas, junto con el agua y el . Sin embargo, su popularidad ha llevado a que muchas compañías prioricen la cantidad sobre la calidad. Para ocultar imperfecciones en los granos —que la mayoría de las y los consumidores no notarían—, suelen tostarlo en exceso, eliminando así buena parte de sus sabores y aromas naturales.

Afortunadamente, ha surgido un movimiento que apuesta por la excelencia: el café de especialidad. Este tipo de café se cultiva en regiones con condiciones óptimas, se cosecha de forma manual para asegurar solo las mejores cerezas, y se somete a procesos de secado y tostado meticulosos que buscan resaltar sus propiedades únicas. Además, en una cafetería de especialidad, cada detalle de la preparación importa: desde el tipo de molienda hasta el método de extracción, todo está pensado para ofrecer una experiencia sensorial excepcional en cada taza.

Hoy en día, la Ciudad de México está repleta de cafeterías de especialidad, especialmente en colonias como Roma, Condesa, Polanco o Narvarte. Sin embargo, encontrar una buena opción fuera de esas zonas se ha vuelto una pequeña misión personal. Así fue como, caminando por la colonia San Juan —a unos pasos de la que fuera la casa del cinco veces presidente de México, Valentín Gómez Farías—, me topé con Conejo Negro Café.

Confieso que, al principio, pensé que sería solo una barra de café para llevar. Pero días después, con más tiempo, decidí entrar y me encontré con un espacio acogedor: tres pequeñas mesas, una barra funcional para trabajar y una banquita. Todo es sencillo pero bien pensado, con un diseño moderno, cálido y con detalles encantadores como un librero al fondo lleno de tazas, artesanías, objetos vintage y juegos de mesa, ideal para compartir un rato con amigxs o en pareja.

La carta de bebidas es similar a la de muchas otras cafeterías de especialidad: espresso, espresso tónico, americano, macchiato, latte y mocha. Pero lo que realmente distingue a Conejo Negro Café son sus bebidas de la casa, como el Canadiense y el Latte Arce (ambos con miel de maple natural), o el Honey Latte, elaborado con miel de abeja. También cuentan con métodos de extracción como Aeropress, V60 y Chemex, para quienes desean experimentar el café de especialidad desde otra perspectiva.

Para acompañar tu bebida, ofrecen una pequeña pero cuidada selección de galletas, panes y botanas dulces y saladas, ideales para el antojo de media tarde o un desayuno ligero. Y como detalle encantador, tienen a la venta pines temáticos cafeteros que, si eres fan del café, no vas a poder resistir.

Café de especialidad en CDMX: una joya escondida en San Juan

Conejo Negro Café es uno de esos lugares que demuestran que el buen café no solo vive en las zonas de moda. Si te interesa descubrir cafeterías de especialidad en la Ciudad de México fuera de los circuitos habituales, este lugar es una parada obligatoria. Ideal para disfrutar una taza honesta, bien preparada y servida con calidez en un entorno tranquilo y auténtico. Así que ya sabes, la próxima vez que busques un buen café en la CDMX, atrévete a salir de la ruta conocida… y date una vuelta por Conejo Negro Café

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Dirección:
 Cda. Augusto Rodin #385-A, Colonia San Juan, Ciudad de México, CDMX
Horario: Lunes a viernes de 9:00 a 20:00 hrs. y sábado de 9:00 a 15:00hrs.
Costo por persona: Menos de $200 pesos
Instagram: instagram.com/conejonegrocafe/

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