La Ciudad de México siempre suena. A veces desde los grandes escenarios, otras desde habitaciones improvisadas como estudios o esquinas donde nace una canción. Con esa idea de fondo, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México lanzó la convocatoria Cuicatl la ciudad que suena, una iniciativa que busca amplificar nuevas voces musicales y llevarlas al encuentro directo con el público.
El proyecto tiene un incentivo particular: las y los artistas seleccionados se presentarán como actos teloneros en los conciertos gratuitos de Amandititita, quien recorrerá distintos puntos de la ciudad durante los domingos de abril a agosto de 2026. Más que una serie de shows, se trata de una plataforma para que proyectos emergentes encuentren escenario, audiencia y visibilidad.
La convocatoria está dirigida a compositoras, compositores, cantautoras y cantautores nacidos en la capital cuya música dialogue, de alguna forma, con la ciudad. No importa el género. Cumbia, hip hop, rap, rock o pop pueden convivir en esta selección, siempre que las propuestas sean originales y reflejen una mirada propia sobre el entorno urbano.
Uno de los elementos más interesantes del programa es su alcance territorial. La selección contempla un proyecto por alcaldía, lo que abre la puerta a una diversidad de sonidos que pocas veces coinciden en un mismo circuito. Así, la ciudad no solo funciona como escenario, sino como protagonista de las canciones.
El proceso de inscripción se realiza a través de un formulario en línea y permanecerá abierto hasta el 22 de marzo de 2026. Entre los requisitos principales están contar con composiciones propias y tener disponibilidad para presentarse en las fechas asignadas en caso de ser seleccionados.
En una escena musical donde abrir espacios suele ser uno de los mayores retos para quienes comienzan, iniciativas como Cuicatl la ciudad que suena funcionan como un puente. Un punto de encuentro entre artistas emergentes y públicos nuevos, donde cada canción puede ser también una forma de narrar la ciudad desde adentro.
Para quienes buscan dar ese salto del cuarto de ensayo al escenario, esta convocatoria puede ser el inicio de algo más grande que un concierto: una primera resonancia en el mapa sonoro de la CDMX.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.