El Corona Capital volvió a tomar la Ciudad de México con una edición que quedará marcada no solo por su cartel internacional, sino por ser parte de la fiesta nacional por los 100 años de Cerveza Corona. Este 2025, el festival se convirtió en el gran cierre de una celebración que recorrió Guadalajara, Mérida y Monterrey, llevando música, arte y tradición cervecera a miles de fans.

Un festival que unió música, cultura y una década centenaria

Durante tres días —del 14 al 16 de noviembre— el Autódromo Hermanos Rodríguez reunió a más de 236 mil asistentes que disfrutaron de un cartel encabezado por Foo Fighters, Chappell Roan, Linkin Park, Queens Of The Stone Age, Vampire Weekend y Deftones, entre otros. La edición no solo celebró la música, también marcó el cierre del año centenario de Corona, una marca profundamente arraigada en la identidad mexicana.

Yune Aranguren, directora de Core Brands de Grupo Modelo, compartió que llevar el Corona Capital a distintas ciudades fue una forma de celebrar junto a los fans de todo el país. Las actividades incluyeron espectáculos de drones en cada sede y una serie de latas edición especial intervenidas por el artista mexicano Pogo, convertidas ya en piezas de colección entre los asistentes.

“Hecho en México” también estuvo presente

Como parte de los festejos, el festival en CDMX incorporó el espacio “Hecho en México”, una colaboración entre Grupo Modelo y la Secretaría de Economía que destacó el legado nacional de la marca y su compromiso con la calidad y el consumo responsable. El pabellón fue presentado por directivos de Grupo Modelo y representantes del programa, reforzando el vínculo entre industria, creatividad y cultura mexicana.

Un siglo de historia que sigue inspirando

Corona recordó que su esencia siempre ha estado ligada al espíritu de los mexicanos que “dan el Extra”. El aniversario número cien funcionó como homenaje a la visión de quienes fundaron la marca, así como a quienes la han acompañado por generaciones. El Corona Capital 2025 cerró así una celebración que mezcló música, identidad y comunidad, reafirmando su lugar como uno de los festivales más importantes del país.