El cine que nace desde las comunidades vuelve a tomar fuerza. El Instituto Mexicano de Cinematografía dio a conocer los proyectos seleccionados de la octava edición del Estímulo para la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (ECAMC), una iniciativa que desde 2019 ha acompañado la producción de cortometrajes y largometrajes creados desde lenguas, territorios e historias que rara vez ocupan el centro de la industria.

En esta edición, correspondiente a la convocatoria 2025, fueron elegidos 19 proyectos, de los cuales 17 provienen de México y dos de Centroamérica. Las propuestas representan a pueblos originarios como el conca’ac, zapoteco, wirrárika, náhuatl, tsotsil, ayuuk, poqomchi’, tu’un savi (mixteco) y popoluca, además de comunidades afrodescendientes de México y Panamá. Más que una lista de títulos, se trata de un mapa vivo de lenguas, memorias y formas propias de narrar el mundo.

Más recursos y un acompañamiento integral

Como parte de su crecimiento, el ECAMC incrementó los recursos destinados a esta octava edición e incorporó una nueva etapa dentro de la convocatoria. Este ajuste permitió ampliar el número de proyectos beneficiados, reforzando el compromiso institucional con el fortalecimiento del cine comunitario y el derecho a la representación audiovisual desde los propios territorios.

Además del estímulo económico, las y los responsables de los proyectos seleccionados recibirán asesorías especializadas, talleres y acompañamiento creativo a lo largo de 2026. También participarán en la Residencia ECAMC, un espacio de formación e intercambio que propicia el diálogo entre creadoras y creadores comunitarios y personas con amplia trayectoria en la industria cinematográfica.

Los proyectos seleccionados del ECAMC 2025

Entre las obras que recibirán el estímulo se encuentran:

  • Diablo, de Ismael Tonatihu Saguilan Acevedo
  • Una colmena en casa, de Ernesto Meléndez Bravo
  • Francisca, ká di neki, de Iris Esmeralda Martínez Morales
  • Ocaso, de Radames Navarro Barcasnegras
  • El fuego que nos une, de Sacnicte Guadalupe Novelo Berzunza
  • Marina, de Luis Enrique Pérez Pérez
  • Sókó, de Nicolás Rojas Sánchez
  • Chinámel, de Ma. Luisa Camargo Campoy
  • El buceo de las ranas, de Leyzer Edinter Chiquin Chó
  • Los monstruos que devoran la tierra, de Jorge Ángel Pérez
  • Braulia, de Diana Martínez García
  • El secreto del volcán, de Mahoalli Ortega Pierres
  • No muevan mis raíces, de Joan Emily Ruiz Icedo
  • Koviletik Tax Chpich Ontonal, de Mayra López Díaz
  • Lay taygui, nuestra lengua, de Dennis Noel López Sosa
  • Caminares que germinan en la jícara sagrada, de Norma Delia Robles Carrillo
  • Kondoy Los nuevos caminos de la Nación ayuuk, de Antonio Jesús Sánchez Felipe
  • Estrella de Tlalpujahua en mazahua yo cuidé, de Alfredo Guzmán Cayetano
  • La danza de los Mbio’xho, de Sergio Espinosa Urcino

Un estímulo con impacto real

Desde su creación en 2019, el ECAMC ha acompañado procesos de producción audiovisual en México y Centroamérica con resultados tangibles. A la fecha, 29 películas han sido concluidas, de las cuales 24 ya se estrenaron en festivales de cine y espacios de exhibición, mientras que cinco más se encuentran próximas a su estreno. Más allá de las cifras, el programa ha contribuido a consolidar una red de creadoras y creadores que filman desde la comunidad y para la comunidad.

El consejo de evaluación de esta edición estuvo integrado por figuras de la comunidad cinematográfica, algunas de ellas beneficiarias del ECAMC en años anteriores, lo que refuerza la lógica de acompañamiento entre pares y la construcción colectiva del programa.

Lo que sigue para el ECAMC

La próxima edición del estímulo se publicará en septiembre de 2026, y tendrá un énfasis especial en el estado de Michoacán, en el marco del Plan Michoacán para la Justicia y la Paz, con el objetivo de impulsar a creadoras y creadores de la entidad.

Los resultados completos de la octava convocatoria pueden consultarse en el portal oficial del IMCINE.